El balance eléctrico en el organismo







La transformación de nuestro cuerpo y mente se produce tanto a nivel individual como colectivo, originada por las radiaciones endógenas y exógenas que vivimos, vinculadas ellas también en sincronía con los ciclos naturales planetarios, solares y cósmicos.

La transmutación celular en curso se detalló en el anterior enlace y el modo de facilitarlo también lo hemos explicado aquí.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Para la entrada de hoy recordemos primero lo básico, que es volver a lo Esencial, pues ningún recurso externo, ninguna medicina, ninguna tecnología y ninguna práctica... pueden sustituir a nuestra entrega completa al Ser o Uno supremo.

Ellos sirven por supuesto de gran apoyo, ellos son muy necesarios... pero no pueden garantizar la estabilidad del cuerpo, mente y alma para el tiempo presente.

Por lo que la autoescucha profunda, las respiraciones conscientes y la Presencia continua en el Ser primordial se convierten en la medida imprescindible a adoptar en complemento a cualquier otro recurso que se pudiera aplicar externamente.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

En la presente publicación de hoy nos dedicamos específicamente al equilibrio de las cargas eléctricas en el organismo.

Cuando se efectúa la transición de la energía personal a la universal tenemos un mecanismo singular que provoca calor y frío extremo debido a la impregnación y vaciamiento de la fuerza vital en el organismo.

Esto causa una descompensación en el flujo de electrones, dando lugar a un impetuoso estrés oxidativo o bien un estrés reductivo.

Tenemos algunas plantas, como la quina roja (cinchona officinalis) que nos ofrecen un gran soporte, tal cual ya explicamos en la activación de los chakras. Accede por favor al anterior enlace para mayores detalles.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

También podemos caminar descalzos sobre el suelo, respirar aire limpio, tomar el sol, visitar un bosque frondoso y efectuar baños de agua pura, en la propia naturaleza.

Se aconseja evitar el uso prolongado de aparatos electrónicos o bien protegernos cuando es inevitable, mediante colgantes taquionizados o la shungita.

Otro recurso muy efectivo y curativo son las frecuencias sanadoras como la que aparece al final de esta publicación de hoy.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Tampoco facilita la transmutación celular el uso de ropa con poliéster o el asentamiento duradero en zonas con fuerte tensión geopática.

La almohada para dormir tiene que ser de tejido de algodón orgánico libre de sustancias nocivas, con el certificado GOTS y OEKO TEX.

Existen en la actualidad algunas patologías ignoradas habitualmente por la medicina moderna que son debidas precisamente a respirar mientras dormimos sustancias tóxicas presentes en los tejidos de las almohadas, las cuales entran en contacto continuo con nuestras vías aéreas.

Son los llamados "químicos eternos" ya que resultan altamente resistentes al lavado y duraderos en el tiempo, como son las llamadas sustancias perfluoroalquiladas y las polifluoroalquiladas entre muchas otras.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Los muelles de los colchones tradicionales también pueden afectar el armonioso equilibrio eléctrico en el organismo cuando la transmutación celular es muy avanzada.

En estos casos es mejor optar por colchones hipoalergénicos y de materiales naturales, como pudiera ser la marca Koala Rest.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

En lo que respecta a las geopatías, ellas se refieren a lugares de la tierra que emanan radiación en cantidades nocivas para el ser humano y otras especies.

Las geopatías emiten radiaciones en vertical hacia arriba con intensidades y efectos para la salud muy diversos que dependerán del tiempo que permanezcamos sobre ellas y de la intensidad de éstas.

Existen varios tipos de geopatías como son: los cruces Hartmann y Curry, las chimeneas cosmotelúricas, las venas de agua, las fallas, las faldas acuíferas y yacimientos de minerales, entre otras. 

Hay muchas formas de comprobarlo, como por ejemplo la radiestesia, pero una de las más sencillas consiste en sentir energéticamente en el propio organismo.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Tomamos consciencia de si nuestro cuerpo es afectado por una tensión geopática en la cama o donde estemos situados por largo tiempo.

Me coloco en el lugar preciso y compruebo en precisión lo siguiente:

Cuando algo resuena en mí, si el lugar es sano, entonces el cuerpo se expande y la mente se vuelve liviana.

Por contraste, cuando algo no resuena en mí, hay una contracción física y una tirantez mental.

Notaré entonces una presión clara en el cuerpo y mente tras una profunda autoescucha.

Esto resulta especialmente útil también cuando viajamos o cambiamos de ubicación habitual, con el propósito de comprobar hasta qué punto nos afectan las radiaciones telúricas terrestres.





 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Otro aspecto a considerar es la alimentación que debe ser libre de pesticidas, a ser posible ecológica o de proximidad, procedente de fuentes confiables.

Cuando aumenta la transmutación celular el cuerpo ya no necesita tanta comida y ciertos alimentos son rechazados en algunos casos.

Aquí de nuevo conviene escuchar con atención a los mensajes del propio organismo.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Sentimos en serenidad y testamos bien atentos qué es aquello más adecuado para nosotros, del mismo modo que lo hicimos en el apartado anterior.

Por ejemplo, si comemos queso, siento hondo en mi cuerpo y mente, siento la respuesta de ellos al comer ese producto. No solo a nivel gustativo sino especialmente en la sutil energía o qi del organismo.

Me quedo tranquilo, receptivo, abierto, neutro... para detectar si resuena o no en mí energéticamente el queso que mastico.

Quizás necesito tomar menos cantidad de lo habitual, quizás más cantidad o quizás no comer nada en absoluto.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

No se puede por lo tanto ofrecer unas indicaciones generales acerca de los alimentos específicos a consumir pues depende de muchos factores en cada ser humano.

El consumo de magnesio, ormus y shilajit es también aconsejado aunque debemos encontrar la medida y aplicación más idónea.

La mejor garantía es como dijimos antes testar energéticamente la cantidad a consumir desde la ecuanimidad de nuestra Presencia, libres de prejuicios y de conceptos inamovibles.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Algunos químicos nocivos habituales en los alimentos y medio ambiente son: los perniciosos pesticidas de las frutas y verduras, los PCB (PolyChlorinated Biphenyls) los cuales se prohibieron hace décadas aunque sus residuos persistentes continuan afectando algunos productos que consumimos, como el salmón de criadero (la mayoría del salmón que se consume hoy en día) puesto que se alimenta en ocasiones con pienso a base de pescado molido que ha absorbido el PCB residual del entorno.

También tenemos los ubicuos microplásticos, un exceso de ácido linoleico de los aceites vegetales industriales, el benceno residual originado por la industria alimentaria, los metales pesados, los asbestos procedentes de aislamientos antiguos y los omnipresentes aditivos y colorantes azoicos de los alimentos, suplementos y bebidas procesadas que ingerimos.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


El conjunto de los datos antes mencionados no son en absoluto personales sino el fruto maduro de numerosas investigaciones de prestigiosos y reconocidos doctores como: la doctora Hulda Clark, el doctor Mercola o el doctor Klinghardt, entre muchos otros. 

Según algunos médicos especializados ciertos químicos persistentes e incluso algunos químicos industriales de los productos de limpieza del hogar convencionales pueden tardar hasta varios años en poder eliminarse del cuerpo o bien permanecen en él acumulados por el resto de nuestras vidas si no tomamos las medidas oportunas para su erradicación.

La sociedad actual no tiene la suficiente conscienca acerca de cómo nos afectan paulatinamente dichos químicos a nuestra salud porque ella basa su observación tan solo en el análisis racional o en el estudio empírico de la ciencia oficial, la cual está parcialmente sesgada por los intereses corporativos.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Por contraste, cuando realmente somo capaces de escucharnos en serenidad, de sentir hondamente lo que recibimos del medio ambiente o de aquello que ingerimos.

Cuando en verdad nos abrimos a recibir y descubrir desde el vacío de las pretensiones, aparcando por un momento a nuestras incesantes suposiciones, en sincera calma, en honesta humildad y transparencia con uno mismo...

Entonces nos percatamos atónitos, no a un nivel mental, sino vivencialmente, vibratoriamente... del alto y constante grado de contaminación química y electromagnética al que estamos expuestos a diario.

La invitación de hoy no es por lo tanto a la hipocondría ni a la preocupación reiterada, morbosa y angustiosa por la salud, aunque sí se propone adquirir una franca lucidez respecto a las influencias nocivas del entorno y las medidas de adaptación útiles que debemos adoptar, cuando ellas son en efecto pertinentes.

Y esto solo es posible si nos aquietamos, como decíamos antes, en profunda autoescucha del cuerpo mente.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Proseguimos con más herramientas para fortalecer nuestra vitalidad.

Uno de los recursos más eficientes para el correcto balance eléctrico en el organismo es la hidrogenadora, un dispositivo que produce hidrógeno, el cual nos lo podemos aplicar en forma de agua sobre el cuerpo, en baños de pies, encima del cabello e igualmente bebiéndola en las proporciones idóneas.

El hidrógeno facilita el balance eléctrico del cuerpo, ya que estimula antioxidantes internos como el glutatión, que a menudo se desactivan debido a enfermedades crónicas y al estrés ocasionado.

A diferencia de los antioxidantes típicos, el hidrógeno ataca solo a los radicales libres dañinos sin interferir con las funciones esenciales de las células de las cuales depende el cuerpo.

El tamaño molecular del hidrógeno le permite asimismo llegar a lo más profundo de las células y las mitocondrias, lo que ayuda a reducir la inflamación en su origen, donde a menudo comienzan las enfermedades crónicas.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Otro aspecto a tener en cuenta es la necesidad de aire puro en nuestra casa, donde con frecuencia se acumulan ácaros, químicos diversos y hongos. 

Algunos edificios contienen en su interior, en las cañerías de ventilación, a una enorme cantidad de moho que puede llegar a nuestras habitaciones paulatinamente mediante las rejillas de ventilación.

Esto provoca numerosas afecciones de autoinmunidad y agotamiento en ciertas personas, pues dicho moho se acumula también en los órganos de un modo gradual.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Un recurso fácil para limpiar el ambiente de nuestra casas, si ellas están ubicadas en las grandes ciudades, consiste en el uso de un ozonizador, un aparato que libera ozono en el aire, limpiando así una habitación en profundidad y totalmente.

Es muy importante no respirar el ozono liberado y ventilar posteriormente la habitación, una vez se haya terminado la purificación del aire.

A continuación aplicamos un difusor con ciertos aceites esenciales, que habiliten un espacio medicinal y reconfortante para nuestro hogar.

Se puede usar por ejemplo el aceite esencial de lavanda, de eucalipto radiata, de ravintsara o de pino marítimo.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

El ozonizador se puede aplicar también en el agua que bebemos e incluso en el aceite que tomamos.

Esto nos permite oxigenar y desparasitar el cuerpo físico, de un modo eficaz.

Aunque debemos ser muy cautelosos si atravesamos una fuerte transmutación celular, aplicando cantidades muy pequeñas de ozono, para no agravar sus efectos.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

El agua que bebemos recomiendo tomarla destilada mediante una destiladora profesional como la Megahome 304 y luego aplicar agua de mar microfiltrada en la proporción adecuada.

La destiladora Megahome 304 tiene incorporado un sistema de filtro cerámico y carbón activo que nos permite adsorber los últimos residuos que pudieran permanecer en el agua tras la destilación, como son los COV (compuestos orgánicos volátiles). 

Si no disponemos de agua de mar existen varios preparados en el mercado con un óptimo equilibrio de electrolitos, libres de aditivos, como el Elektrolyte Komplex de la marca Scheunengut.

Una vez se ha destilado el agua la solarizamos (la exponemos al sol) mediante un envase de vidrio y luego la estructuramos mediante una dinamización del agua, que conseguimos movilizando el líquido de una botella de vidrio a otra, vertiéndola a través de un embudo gigante durante un mínimo de 3-6 minutos.

Transmitimos con las manos un sincero Amor y Gratitud al agua mientras la activamos.

El agua vertida gira naturalmente en un sentido y adquiere brío, ella se vuelve más vital y energética. También existen aparatos que estructuran el agua de forma automática aunque suelen ser muy costosos.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

¿Qué son los electrolitos?

Los electrolitos son sustancias que, al disolverse en el agua del organismo, se separan en iones con carga eléctrica. Entre los principales se encuentran el sodio, el potasio, el calcio y el magnesio.

Estos minerales permiten el paso de impulsos eléctricos y resultan indispensables para la comunicación entre células nerviosas y musculares.

En el sitio MedlinePlus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, explica que cada uno cumple ciertas funciones específicas: el sodio y el cloruro predominan fuera de las células, mientras que el potasio lo hace en el interior, y todos trabajan en conjunto para sostener el equilibrio hídrico, el pH y el metabolismo energético.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Respecto al agua ingerida no recomiendo tomarla directa del grifo si no procede de un manantial y ni siquiera embotellada, debido al tratamiento inadecuado que recibe de la industria.

También debemos considerar que el habitual envase de plástico PET del agua embotellada (o también llamado plástico de categoría 1) libera continuos disruptores endocrinos al organismo.

Los plásticos más seguros son: los HDPE o categoría 2, los LDPE o categoría 4 y los PP o categoría 5.






[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

La limpieza del hogar y personal debe estar libre de productos agresivos y químicos nocivos, los cuales se acumulan igualmente de un modo tenaz en nuestros órganos, dificultando la armonía de nuestra fuerza vital y electromagnetismo.

Nosotros para la limpieza empleamos un concentrado de microorganismos efectivos, como el Mikroveda Balance House.

Para la ducha diaria tenemos la opción de un cabezal con filtro como el FHSH-8.

Para la limpieza dental aplicamos en el cepillo aceite de coco con aceites esenciales de mirra, lavanda, eucalipto radiata, ravintsara, vetiver, tomillo marroquí, árbol de té o laurel, según las necesidades que tengamos.

El aminoácido glicina en polvo, si permanece natural y exento de aditivos, se puede enjuagar asimismo en la boca, mezclado con agua pura y de este modo se favorece la progresiva erradicación de la placa bacteriana, desinflamamos las encías, eliminamos las manchas dentales y suavizamos la superficie de la dentición.

Para equilibrar el pH (potencial de Hidrógeno) bucal y corporal se puede elaborar una combinación de aceite de coco con bicarbonato de sodio (una cuchara de postre por medio vaso de aceite) que se enjuaga durante un mínimo de 5 minutos en la boca y además nos facilita en gran medida la depuración del hígado.

En cuanto a la hidratación e higiene del cuerpo y cuero cabelludo nos aplicamos productos orgánicos certificados, de la marca Corpore Sano o Urtekram.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Para lavar los platos nos funciona muy bien preparar un líquido casero, sin perfume ni químicos, a base de bicarbonato.

Y si no quieres prepararlo por tu cuenta dispones de la marca Jacques Briochin o Biobel.

Para la ropa una muy buena opción es el detergente ecológico de jazmín y lavanda de Botanical origin.

Respecto a los utensilios de cocina, ellos deben estar libres de sustancias PFAS, PFOA, plomo y cadmio... como la sartén cerámica Greenpan Copenhagen.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Para una fluida movilización de la Fuerza primordial y de las cargas eléctricas en el organismo se aconseja la práctica regular de deporte, artes marciales, estiramientos o tai chi. 

La sublimación de la sexualidad es de manera igual beneficiosa.

Y respecto a los ancianos: caminar a un ritmo ligero, los periódicos estiramientos y las excursiones al mar y montaña son excelentes, siempre considerando la medida justa de sus posibilidades.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Por último recordemos una vez más que numerosos ajustes energéticos se pueden regular fácilmente a través de nuestras fusiones colectivas, las cuales si son realizadas en humilde sinceridad nos permiten recibir todos aquellos códigos vibrales requeridos en un momento dado.

 

Deseo que la entrada de hoy te sea de gran utilidad y orientación para tu bienestar.

 

Con todo mi Amor.

 

ALEM

 

 





Nota legal: el presente blog no pretende el diagnóstico ni el tratamiento de ninguna enfermedad. El lector asume la entera responsabilidad por el uso e interpretación del contenido. Si usted padece de alguna enfermedad por favor acuda a un profesional de la salud adecuado a sus requerimientos.


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