El sacrificio de Odín en el Árbol del Mundo
En la mitología nórdica, Odín se cuelga de Yggdrasil, el Árbol del Mundo, durante nueve días y nueve noches como un acto de sacrificio iniciático. Herido con su propia lanza, de nombre Gungnir, y sin alimento ni bebida, pende del árbol para adquirir el conocimiento de las runas, símbolos mágicos que encierran el poder del cosmos. [Minutos de autoescucha en el Silencio] Yggdrasil puede interpretarse aquí como "el caballo del temible", un epíteto de Odín, haciendo referencia a este mismo sacrificio: el dios que "cabalga" el árbol como si fuera una montura inexorable hacia la muerte y la sabiduría. Yggdrasil asimismo, como eje del universo, conecta los nueve mundos, y desde su centro, Odín accede al íntegro Orden cósmico. [Minutos de autoescucha en el Silencio] El sacrificio de Odín no es un castigo, sino una muerte del temperamento ignorante para así alcanzar un trascendente renacimiento. Al caer del árbol tras nueve días, él grita y toma las runas, obteniend...