La inadvertida trampa de la personalidad espiritual
Para los ojos omiscientes del Universo no sirve de hecho que se proclame que "solo hay el Ser" o "soy la Fuente de la Vida" si todavía no se admite a cada sombra que acontece.
Tiene que haber una congruencia entre cuerpo, mente y espíritu.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Tanto la aparente dependencia como la independencia entre las partes de lo que percibimos debe ser atendida primero.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Mientras surja alguna carencia o proyección ellas deben ser afrontadas e incorporadas por cada uno de nosotros.
Es lo que llamo ser "brutalmente honesto" con uno mismo.
Muy pocos seres humanos pueden conseguir sincerarse con ellos mismos, de este modo, en total integridad.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
El reconocimiento del Uno supremo que se propone es justo y adecuado.
Él puede ser un buen punto de partida... para el pleno autodescubrimiento de lo que Somos.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Pero es la práctica efectiva lo que nos interesa, en el día a día.
Que la entrega sea genuina y no un montaje de la mente racional.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Porque el Uno supremo no es un mero concepto ni una teoría bonita a considerar.
El Uno supremo es lo que Somos en verdad.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Así que debo detectar con absoluta franqueza :
¿Con qué barrera me estoy topando y me escondo inconscientemente?
¿De qué huyo todavía sin darme cuenta?
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
La Vida nos pide observar cada reto para superarlo y darnos cuenta de como, en efecto, lo que yo Soy lo incluye todo y no obstante no se limita en verdad a ninguna parte ni a ninguna relación.
Ni siquiera se limita a ninguna experiencia, por muy trascendental que ésta sea.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
El descubrimiento de lo que Somos en realidad no se puede tampoco reducir a ningún estado de la mente ni dimensión... por muy libres que éstos nos parezcan.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Aunque primero debo atreverme a vivir cada experiencia que la Vida me trae... en valiente hondura.
Desde la experiencia más terrenal hasta la más incorpórea.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Porque si mi entrega a la Vida es parcial no podré integrar a esa experiencia en verdad.
Ella será una simple conjetura que me estanca a experimentar lo mismo una y otra vez.
Son los habituales bucles de la búsqueda.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Lo he confirmado solo a nivel mental, pero no al nivel del alma, ni del cuerpo ni atravesé la experiencia por entero.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
¿Cómo puedo saber por lo tanto si dicha experiencia se consumó?
Cuando se repite de nuevo y ya no afecta más efectivamente al cuerpo, mente y alma.
Cuando la observo desde la neutralidad y aquello observado se borra espontáneamente.
Pues el reconocimiento íntegro de lo que Soy desvanece la sujeción a la experiencia personal.
Permanezco en una Quietud interna sostenida y natural... pase lo que pase con el cuerpo, mente y entorno.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
La experiencia ya no me somete más porque me percato vivencialmente de que es "un gato fantasma".
Entonces sí que puedo confirmar honestamente que "solo hay el Ser".
Entonces sí que puedo afirmar en coherencia que no hay ni siquiera liberación ni práctica ni salvación, ni esclavitud ni nada que me perturbe en realidad.
Pero no antes.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Esta es la trampa masiva desapercibida por los círculos espirituales.
Donde se huye continuamente de la materia, del cuerpo, del deber, de la práctica, del deseo, de las perturbaciones, de cualquier conflicto.
Donde la personalidad se excusa astutamente proclamando el "no apego" para evitar aquello que le corresponde en verdad confrontar, vivir, integrar y superar definitivamente.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Mi bien Amado y Amada...
No se trata en absoluto de ser temerario y buscar la pelea para cualquier circunstancia.
No buscamos arbitrariamente a la tensión.
Pero sí nos atrevemos a afrontar, a vivenciar, a experimentar bravamente cada "conflicto" cuando él aparece de un modo espontáneo ante nosotros.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Vencerse a Uno mismo es discernir lo que percibo, lo que siento, lo que experimento... en brutal honestidad.
Lo observo conscientemente, en sincera apertura.
¿Conviene actuar o bien detenerme aquí y ahora, cuando me afianzo en el Centro de la sabia Fuerza cósmica?
¿Actúo desde la confianza conmigo mismo o desde un falaz miedo encubierto?
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Mi bien Amado y Amada, que sigues con regularidad este perfil.
Hoy te invito a que seas brutalmente honesto contigo mismo.
La autoindagación propuesta para el día de hoy :
¿Todo lo que afirmo en verdad lo he comprobado por completo en mí mismo, hasta sus últimas consecuencias?
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
¿Irradian mis afirmaciones una Presencia lúcida de lo que Soy o ellas me sirven de tapadera para evadir lo que conviene afrontar, de un modo muy sutil, disimulado y elegante?
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
¿No me afectan las cosas porque las evito continuamente o porque las he trascendido en verdad, integrándolas por entero?
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
No se trata pues solo de lo que afirmas y compartes mi querido hermano y hermana sino de la calidad de tu Presencia radiante.
¿Es ella transparente con lo que vives?
¿O en verdad te estás escondiendo ante los retos imponentes que surgen?
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Porque mientras sigas huyendo de cualquier experiencia terrenal, mientras sigas huyendo del apego al cuerpo y mente, mientras huyas igualmente del apego al espíritu... el Despertar total de la Conciencia no puede ser manifestado.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Porque aunque ciertamente ya eres el Ser primordial y ya eres libre en realidad, tu inadvertida adherencia a la personalidad implica que vives todavía atrapado como un esclavo de la mente condicionada.
¿Te atreves hoy pues a superar a tus más recónditas sombras, aquellas que guardas durante cada jornada debajo de la alfombra pomposa de la apariencia?
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Siempre Brío.
Siempre Uno.
ALEM
Música propuesta para hoy :
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