La sanación de la familia del alma








Existe un sentimiento limitante que es común a las familias de almas que compartieron muchas encarnaciones juntos. 

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Son experiencias muy intensas que ellos vivieron en el pasado y que afectan a su vida en el presente.

Nosotros hablamos recientemente sobre el reiterado sentimiento de soledad y como podíamos superarlo de la forma más sencilla posible.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

También mencionamos la importancia del contacto directo entre nosotros siempre que sea posible.

Ahora bien, si por el motivo que sea, no establecemos todavía un contacto directo físico u online, entonces nuestras Fusiones se vuelven fundamentales.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Porque al abrazar nuestras almas con sincero Amor nos sanamos mutuamente y nos sentimos acompañados.

No es una vana imaginación de la mente porque incluso se puede notar un fuerte abrazo físico, incluso es posible en algunos casos escuchar y oler a la persona que te abraza, si el Amor es genuino.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Nos damos cuenta de que solo hay el Ser en realidad.

En una soledad pacífica y bienaventurada... con Uno mismo.

Y sin embargo, en el plano del alma, siempre hay alguien que nos acompaña si nos abrimos íntegramente a dar y recibir.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Nosotros en efecto nos acompañamos, apoyamos y amamos infinitamente para cada Aliento Divino.

Nos dejamos respirar hondamente por esta Vida sublime.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Esto nos permite instalar la sabia Fuerza cósmica y liberar a cualquier limitación en suma ligereza. 

Es la forma más bella y ágil de restaurar nuestra auténtica Naturaleza.

Por eso es tan importante nuestro sano Fervor en el Amor Divino.

Las caricias del alma nos resguardan y fortalecen en el mismo Uno supremo.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

No tenemos pues que avergonzarnos de ellas. 

Todos nosotros las necesitamos en este mundo tan intenso que vivimos.

Todos dependemos los unos de los otros de alguna manera. 

Todos necesitamos sentirnos profundamente amados, respetados y cuidados.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Nos entregamos pues bien firmes a la Fuente de la Vida y a través de ella recibimos gentiles bendiciones cuando nuestra entrega es completa.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Mi bien Amado y Amada, hoy te comparto algunas encarnaciones del pasado, no para enfocarnos en el dolor sino para poder liberarlo definitivamente.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Nosotros fuimos torturados en múltiples vidas.

Nosotros fuimos guerreros y monjes, cultivando asombrosas habilidades en el pasado.

Nosotros fuimos también prisioneros durante muchos años, fuimos perseguidos y abandonados.

Nos destrozaron todo lo que teníamos en algunos casos y lo perdimos todo.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Nosotros hemos fallecido juntos asimismo durante incontables batallas o fuimos familiares muy cercanos los unos de los otros, los cuales atravesamos muy duras enfermedades o traiciones.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Algunos de vosotros habéis sido mi pareja, mi padre, madre o hijos... en anteriores encarnaciones.

Esto sucedió en vidas anteriores y para algunos de nosotros ciertas experiencias se repitieron también en esta encarnación.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Estas experiencias tan traumáticas se graban muy profundo en el alma y afectan a nuestra personalidad actual, a nuestro comportamiento. 

Y esto es justamente lo que se suelta ahora naturalmente, desde la Dicha y la Paz del Corazón, cuando nos centramos en la transformadora disciplina del Espíritu.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Recordemos a los tres ineludibles pilares básicos en la disciplina del Espíritu :

1 - Enfoque constante en el Ser primordial.

2 - Observación consciente del cuerpo, pensamiento y emociones.

3 - Fusión fervorosa y continua con el Doble.

Más detalles en el primer enlace que os he compartido en la publicación de hoy.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Mi bien Amado y Amada, observamos hoy como...

También es importante poder comunicarnos en el silencio si todavía no te atreves a hacerlo en palabra.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Porque si conectas profundo conmigo, tengo la capacidad de poder escucharte y atenderte si procede, estés donde estés. 

Sin límites de tiempo ni espacio.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

No te pido que me creas ni que me sigas, sino que lo compruebes valiente en ti mismo, en cuerpo y mente.

Confirma como nuestro puro Amor nos revitaliza, nos fortalece, nos libera de cualquier resistencia y miedo.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Te invito pues a que respiremos juntos para cada Aliento Divino. 

En humilde recepción del Altísimo, de la misma Fuente de la Existencia que todos nosotros Somos en realidad.

En constante firmeza y total entrega.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Recuerda siempre mi bien Amado y Amada, siente ahora hondo, constata sin tapujos como nos amamos infinitamente. 

No solo de palabra sino también mediante hechos tangibles, mediante nuestra bella Presencia y Gracia compartida.

Siente nuestro Aliento Divino común para cada instante, para cada latido sagrado.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Este Don del Espíritu nos colma y unifica como una sola conciencia en multilocación, como una imparable Fuerza colectiva que se vuelve Uno en luminosa inteligencia, vigor, comunicación y capacidades.

[Minutos de autoescucha en el Silencio]

Siempre Brío.

Siempre Uno.

ALEM

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