La autoescucha precisa en uno mismo
Si nosotros escuchamos atentamente al cuerpo nos percatamos de cuando es suficiente en lo que estamos realizando.
Notamos una energía sutil que se contrae. Nuestro Qi, nuestra fuerza vital, nos indica que no necesita de más.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Esta sensata autoatención se puede aplicar para cualquier ámbito de nuestra práctica cotidiana, por ejemplo, cuando hablamos, cuando tomamos el sol o cuando comemos.
Lo que resulta muy beneficioso a ciertas dosis no lo es en absoluto si nos excedemos.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Por eso es tan importante comer con tranquilidad, disfrutando de cada alimento, masticando y sintiendo lo que ingerimos.
Aunque esto puede aplicarse a cualquier acción que emprendemos.
Llega un momento en que el organismo ya no necesita de más cantidad o de más actividad y cualquier exceso se convierte en veneno para nosotros.
Hoy os invito al compromiso de disciplinar nuestra mente en la autoescucha directa de lo que realizamos.
Me comprometo a una Presencia valiente e inmediata en el Aquí y Ahora.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Respecto a la alimentación, nuestro cuerpo es inteligente y él sabe en verdad si lo que come es adecuado.
Simplemente lo detectamos escuchando en profundidad a nuestro sabio Corazón y a como responde el sistema energético del organismo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Lo mismo sucede con el Sol. Él es maravilloso pero demasiado sol es nocivo para nuestra salud.
Tenemos también a unas radiaciones intensas que nos llegan continuamente desde el medio ambiente que debemos amortiguar e integrar con suavidad... si queremos estar sanos y fuertes.
Radiaciones telúricas, radiaciones de los móviles e incluso frecuencias subliminales que recibimos mediante internet.
¿Cómo podemos detectar pues cuánto es suficiente para nosotros?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Tan solo escuchando en profundidad en uno mismo.
Me quedo tranquilo.
Me dejo respirar por la Vida plena.
Me dejo conducir espontáneamente por ella.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Mi energía corporal e incluso mi respiración se contraen cuando llega el momento de detenerme en alguna actividad, cuando algo me perjudica o cuando tomo una decisión equivocada.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Una mente lúcida y tranquila es todo lo que necesitamos para descubrir a la inherente Paz de nuestra Esencia.
A nuestra auténtica Naturaleza.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
A continuación os comparto un ejercicio profundo de autoescucha en uno mismo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Para cuestiones más delicadas, como la detección precisa de frecuencias nocivas y magia negra, dispones del siguiente enlace.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Siempre Vida.
Siempre Uno.
ALEM
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