La briosa Fuerza del Espíritu








Mi bien Amado y Amada.

No puedes encontrar una pujanza consistente, ni siquiera en el cuerpo físico, sin antes honrar por completo a tus debilidades.

Se precisa por lo tanto aceptar inevitablemente a nuestras más recónditas emociones, afrontarlas y expresarlas.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Tal cual ya comentamos hace unos días... si no puedes hacerlo quizás con tus familiares o amigos más íntimos, hazlo en solitario, pero en VOZ ALTA.

Para así poder honrar por entero aquello que vives y no esconderlo más bajo las apariencias.

Adjunto los enlaces relacionados: 



[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Mi bien Amado y Amada.

Hoy tienes que saber que...

En el Silencio del Corazón te escucho, te aguardo, te cuido y respeto profundamente tal cual Eres, sin juzgarte de ninguna manera.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Mi bien Amado y Amada.

Hoy se precisa recordar como...

En el plano del alma nada puede ser escondido. 

Pues todo se ve y penetra fácilmente.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

En el plano del alma siempre eres bien acompañado y amorosamente atendido... 

Cuando te abres sincero a recibir la Gloria del Altísimo.

En la Quietud del Uno supremo.

Cuando te escuchas honesto

Aquí. Ahora mismo.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Mi bien Amado y Amada, descubre hoy como...

La Fuerza del Espíritu es una valentía interior que incluye tanto a la fortaleza física como a la solidez mental y emocional. 

Y esto solo podemos afianzarlo cuando abrazamos osados a nuestras más temidas sombras.

Enfocados para todo momento en el Ser primordial.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Mi bien Amado y Amada.

Respetar y honrar a tus debilidades no te hace más vulnerable sino todo lo contrario, requiere de una enorme valentía para superarse a uno mismo.

Y ella solo es posible cuando aceptamos, integramos y sobrepasamos por completo lo que la Vida nos presenta.

A lo más radiante y también a lo más oscuro que habita en nosotros.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Para el día de hoy autoindagamos lo siguiente:

¿De qué huyo todavía sin darme cuenta?

¿Me permito actuar o bien detenerme cuando es necesario?

¿Puedo obrar sin miedo a lo que piense el prójimo, a las convenciones sociales, a los prejuicios que me son impuestos por los demás?

¿Puedo Ser yo mismo, tal cual Soy en Verdad, con absoluta transparencia y sinceridad conmigo mismo?

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Mi bien Amado y Amada.

No viniste a este mundo para satisfacer continuamente el sendero de los demás.

Ni viniste tampoco para cumplir siempre con sus expectativas ni para encajar forzosamente y para cualquier circunstancia con ellos.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Sino para Ser tú mismo, Ser tu Yo real. 

Al manifestar tu propia Vida, en coherencia con tu genuina Divinidad, con las motivaciones de tu más profundo, sabio e íntimo Corazón.

En el Corazón del Ser. 

En el Corazón de la Paz infinita. 

Que es el Corazón de tu suprema y auténtica Naturaleza.

Ese Corazón Uno que se funde naturalmente con todos aquellos que resuenan franco contigo.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Mi bien Amado y Amada.

Para terminar nuestro íntegro encuentro de hoy...

Aquí y Ahora reconoce, siente, constata, confirma como...

Te amo en Profundidad.

Sin límites de tiempo ni espacio.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Acoge a este bendito Milagro que nos colma y resucita para cada Aliento Santo.

Siempre Uno.

ALEM

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