La expresión del sentimiento en soledad (parte I)








Una autoatención consciente es necesaria en el teatro de los espejos que vivimos hoy en día.

Es obvio que no siempre podemos expresar o hacer lo que deseamos a un nivel personal.

En numerosas ocasiones es oportuna la templanza, la cautela y la moderación.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Nos dejamos respirar pues por la Vida suprema.

Nos dejamos conducir bien rectos por ella en aquello que se precisa emprender o bien detener.

En aquello que se precisa hablar, compartir o bien callar.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Sin embargo, en solitario, en nuestra tranquila intimidad, sí que es conveniente y muy sano expresar a nuestros más recónditos sentimientos.

Pues una represión continua de lo que sentimos en lo más profundo de nuestro Ser nos desequilibra y enferma.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Sincerarse con Uno mismo es por lo tanto fundamental.

 

¿Qué me escondo a mí mismo?

¿Acojo lo que llega, lo que me muestra la Vida?

¿De qué huyo todavía sin darme cuenta?

¿Qué sombra de mi alma no quiero afrontar?

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Nos expresamos en solitario aunque en voz alta para así poder soltar fácilmente todas las tensiones acumuladas.

Aceptamos valientes a nuestro lado más oscuro.

Nos podemos dirigir a la Fuente misma de la existencia o a nuestro ángel de la guarda o al doble de Luz o al doble monádico.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Me descubro de este modo, siendo completamente honesto conmigo mismo.

Abrazando a mi más secreta debilidad.

Y observándola sin juicio, amoroso, desde la Presencia ecuánime.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

A continuación me comprometo a corregirme y sobrepasar el reto que se presenta.

Me permito asimismo perdonarme, me arrepiento con franqueza de mis errores.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Y entrego todo al Uno supremo. 

Lo honro íntegramente.

Me reconozco en Él. 

A mi auténtica Naturaleza primordial.

 

¿Quién soy yo en Verdad cuando suelto todo lo que creo que soy?

 

Cuando habito el Vacío pleno del Ser.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Mi bien Amado y Amada...

 

Tú ya eres esta pura Dicha y Lucidez de la Consciencia 

cuando te atreves valeroso a permanecer 

siempre leal y transparente contigo mismo.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Te amo.

 

Siempre Uno.

 

Alem






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