La pasión y el Ser







Comparto parte de una conversación que mantuve en privado. Se adjuntan dentro del texto algunos enlaces complementarios para los lectores que deseen profundizar.


¿Es incompatible el pleno reconocimiento del Ser con la pasión de los sentimientos?

En absoluto. Nosotros honramos lo que vivimos en todo momento. Aunque lo observamos desde la Presencia ecuánime.

Tú puedes sentir la locura, el ardiente fuego en ti. No hay inconveniente.

Aunque siempre hay una Quietud interna, pase lo que pase en la personalidad.

A medida que avanza tu entrega al Universo... compruebas como el cuerpo mente se autorregula y ajusta cada vez más a la precisión de lo requerido por la Inteligencia Divina.

El pleno reconocimiento del Ser tampoco impide un ánalisis racional de lo que sucede y de los retos que tienes que superar.

Aunque ya no te sometes más a la mente racional. Ella está integrada y sobrepasada cuando moras en el sabio Corazón del Uno supremo.

En él ambito por ejemplo del deporte o de las artes marciales... tú puedes estudiar en profundidad a tus oponentes de antemano, a cada una de sus flaquezas y el modo de superarlas.  

 

¿Se pierde entonces el control de lo que haces en el Uno supremo?

No estás ya más limitado a la persona que crees que eres.

Es la Vida misma, el Universo quien te conduce transparente.

No necesitas tampoco forzosamente tener un motivo siempre para hacer las cosas.

Me gusta llamarlo: el Fluir en armonía con el Universo.

Otros quizás lo llaman instinto o reflejo.

 

Mi objetivo es ganar. Hacer todo para conseguirlo. Entrenar al máximo. No rendirme nunca.

¿Es distinto esto de la motivación en el Ser de la cual hablaste recientemente en el blog?

Cada uno encuentra su propio ritmo. Tienes que Ser tú mismo, a tu manera. Pero tu Yo real. Lo que Tú Eres en Verdad.

Lo más importante es disfrutar del camino, entregar cada momento al Uno supremo.

La meta está bien alineada con el Orden Cósmico siempre que tu corazón y cuerpo se expanden desde la ligereza.

Cuando nosotros lo damos todo a la Vida, en constancia, firmeza y humildad, entonces nos convertimos en ella.

Plena Fuerza cósmica.

Entonces la meta, la motivación y el acto se vuelven Uno.

 

¿Cómo descubro mi Yo real?

Tan solo hace falta escucharse profundamente con sinceridad.

Y luego autoindaga, más allá del pensamiento:

¿Quién soy yo?

 

¿Es posible actuar coherente sin un motivo?

En mi perfil de facebook muestro contenidos habituales que no buscan obligatoriamente conseguir nada.

El Altísimo me impulsa a compartirlos y me dejo llevar.

No siempre podemos comprender el conjunto de las circunstancias que nos rodean desde la conciencia ordinaria.

 

¿Te refieres como un acto de Amor?

No comparto necesariamente los contenidos para enseñar nada ni convencer de nada.

Sino como el vivo testimonio del Ser primordial, el cual permite a quien se abre a escucharlo con franqueza impregnarse de él. De este Amor, de esta Fuerza universal.

Y esto requiere de una inevitable repetición y de una constancia para difundirlo.

Comparto lo que he comprobado en mí mismo.

Lo que he vivido y trascendido, mediante una total entrega, valiente intensidad y perseverancia.

Si el prójimo cree o no en mí, si aprovecha o no esta maravillosa Gracia del Universo que nos transporta más allá de cualquier estado, de cualquier limitación...

Es su camino y decisión.

 

Muchas gracias Eugeni.

Bendiciones para ti.

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