La Justicia auténtica empieza en ti
La Justicia Divina,
la Justicia auténtica
empieza en ti...
Cuando te rindes por completo
a la Vida manifiesta.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Ruegas a Dios, en efecto...
Pero yo te digo
que la Divinidad ya eres tú...
Cuando te rindes humilde
a la Vida misma.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Por eso te pregunto...
¿Entregas en Verdad
tu persona a la Vida?
¿Entregas tu entero Corazón
a la Fuente de la Vida?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Y cuando miras al prójimo...
¿Te ves a ti mismo reflejado?
¿Estás dispuesto
a darlo todo por él?
Cuando es conveniente.
¿Estás dispuesto
a morir por mí?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Pues si lo das
todo a la Vida.
Ella lo dará todo
también por ti.
Y ella va a encontrar el modo de resolver
todo aquello necesario.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Ahora bien...
Ante lo que llamas
las injusticias del mundo...
¿Tomas la responsabilidad firme
para ser primero justo contigo mismo?
¿Te atreves a realizar
lo que Eres en verdad?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
¿Quién eres tú en realidad,
más allá de la apariencia?
¿Entregas la entera persona
al Universo en cuerpo, mente y alma?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Pronuncia Ahora sincero, desde
lo más hondo de tu corazón...
Soy todo tuyo Señor.
Haz de mí lo que quieras.
Lo acepto todo.
Estoy dispuesto a darlo todo.
Me dejo obrar absolutamente por ti.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Pues el Milagro no viene de fuera
mi bien Amado y Amada.
El Milagro reside en ti.
En los pequeños detalles cotidianos.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Si lo entregas todo al Uno supremo...
Entonces cada momento es un Milagro de Presencia.
Cada mirada es un Milagro de Paz.
Cada espacio es un Milagro de Dicha.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Y el más asombroso Milagro de todos
sucede...
Cuando estás completamente abierto
a dar y a recibir.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
¿Te atreves a rendirte de este modo?
No de palabra.
No de apariencia...
Para quedar bien con los demás.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Sino desde lo más profundo de tu alma.
Absolutamente comprometido
contigo mismo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Porque si das este Paso...
Franco, valiente, constante.
Entonces te voy a colmar.
Y de su Gracia derramaré
interminables bendiciones.
Para todo y para todos.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Por eso hoy te pregunto
de nuevo...
Antes de reclamar...
lo que sucede en el mundo.
Antes de pedirme lo que sea.
¿Estás dispuesto a darlo todo
por mí?
Pues yo Soy el que Soy.
Me conozcas o no...
Y también soy el mundo proyectado.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
¿Estás verdaderamente
dispuesto a morir por mí...
sin esperar nada a cambio?
Del mismo modo
que yo muero por ti...
Para cada instante.
Para cada latido cósmico.
Te percates o no de ello.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Mi bello caballero y dama
de la Eternidad...
Ya sea que me percibas o no...
Da lo mismo.
La plena Gracia siempre
te arropa...
Cuando te descubres.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Te invito a autoindagar
en lo siguiente...
¿Tomas efectivamente
la infinita Gracia para
disolverte en ella?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Pues lo que tú llamas "el mundo"
es un reflejo de tu mirada.
De tu estado de conciencia.
Y en verdad hoy te digo...
Que jamás puede haber
Paz en el mundo
si no hay primero...
Completa Justicia en ti.
En tu propio Ser.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
La Justicia Divina empieza pues
mediante tu entera rendición
al Uno supremo.
Ella es una Gracia ubicua
que todo lo ajusta...
según el Orden cósmico.
Aunque esta Gracia bendita
no es solo una rendición mental
mi bien Amado y Amada.
Sino que debe traducirse también
en el plano físico...
De tu parte.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Mediante los actos materiales.
El Amor Divino debe ser por lo tanto
mostrado,
manifestado,
expresado...
Siempre que sea conveniente.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Por ejemplo, a nivel práctico...
Si yo te digo ahora mismo que
requiero urgente de tus servicios
en el plano de la manifestación...
¿Vas a responder?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
¿Dónde se encuentra tu entrega real?
Porque para la personalidad
nunca es el momento adecuado.
Siempre hay que esperar.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Pero yo te digo hoy que
esta demora interminable...
Ya no es más una prudencia
ni un sabio discernimiento...
Sino un miedo real a volar.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Realiza ahora mismo pues como...
Para mí y para esta Creación...
El regalo más grande eres Tú.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Aquí.
En este preciso instante...
En mis brazos te acojo.
Y en nuestro santo Aliento de Gloria
nos encontramos.
Alem

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