¿Es imprescindible abrirse para dar y recibir durante las Fusiones entre nosotros?
El Amor universal no pide nada a cambio obligatoriamente.
Esto significa que puedes recibir la Gracia Divina para cualquier circunstancia y sin condiciones en algunos casos, pero no siempre.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Dicho de otro modo, tu actitud, motivación y calidad de entrega determina también lo que vas a recibir.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
El Amor universal se irradia a todos sin distinción, incluso los que consideramos como enemigos, incluso los que nos persiguen, los que nos atacan y odian.
La Paz sostenida del sabio Corazón permanece ecuánime donde no hay más amigos ni enemigos en realidad. Donde todos son el mismo Ser primordial para quien despierta la Conciencia en su totalidad.
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Sin embargo, tal cual detallamos en la entrada donde se ofrece la Gracia ubicua para la entera humanidad, el Amor universal no puede ofrecerse en profundidad si tú no te abres también íntegramente a dar y a recibir.
A darse a Uno mismo y al prójimo.
En abrazarse también a Uno mismo y a los demás.
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Lo mismo sucede con las Fusiones sinceras que se ofrecen entre nosotros.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
La mayoría de asistentes que acude a las Fusiones lo hace por antojadiza curiosidad, de un modo temporal, mediante una entrega supreflua, voluble o por intereses particulares.
¿Esto te permite recibir la Gracia Divina?
Sí, es cierto, ella puede ser recibida en algunos casos pero no siempre en su completitud.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Para que las Fusiones entre nosotros puedan definitivamente consumarse se solicita que entregues por entero la persona al Universo, que te abras íntegramente a dar y recibir ante lo que te propone la Vida misma.
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El Apocalipsis actual de Conciencia que vive la humanidad es justamente esta "revelación exacta" de nuestra auténtica Naturaleza según la calidad de la entrega en cada Ser humano.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Al Ser humano le corresponde en definitiva afrontar, le guste o no, que todo acto, pensamiento, sentimiento, actitud y motivación tiene sus consecuencias en el plano de la manifestación.
Consecuencias con las cuales vamos a tener que lidiar, como pertinente responsabilidad de lo que estamos creando, seamos o no conscientes acerca de lo que emitimos al prójimo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Nadie te salva ni castiga pues.
Salvo tú mismo en realidad.
Pero no según lo que tú crees o piensas, desde la caprichosa personalidad.
No según lo que tú supones o imaginas.
Sino tal cual se posiciona lo más hondo de tu Conciencia.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Ahora bien, ¿qué ocurre si en un momento dado tenemos miedos, dudas o resistencias temporales?
No hay inconveniente alguno si te cierras provisionalmente. De hecho es algo muy natural.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Observa consciente a ese sentimiento, observa asimismo a la naturaleza de tu pensamiento,permite que él llegue libre, sin huir más de él, vívelo profundamente, pero también déjalo marchar cuando ya cumplió con su cometido.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Si obras de este modo las espontáneas resistencias, malestares y miedos que pudieran surgir son muy livianas y fluidas.
El incoveniente surge cuando la resistencia es continua. Entonces esto obviamente bloquea a una completa Fusión entre nosotros.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Por eso es tan importante la constante disciplina del Espíritu, para así poder agilizar cualquier vana apariencia, cualquier posible limitación que eventualmente acontece.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Mi bien Amado y Amada, comprueba hoy como cualquier resistencia excesiva implica un grave perjuicio para tu cuerpo y mente, un desgaste y daño recio que fácilmente se puede evitar si aplicas los tres principios básicos en la disciplina del Espíritu mencionados en el anterior enlace.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Siempre Brío.
Siempre Uno.
ALEM
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