¿Es mejor cuidar primero de uno mismo o a los demás?
Esta es la delicada cuestión que me habéis planteado en nuestro último encuentro, la cual hemos decidido compartir en público.
Lo primero que tienes que comprobar es quién eres tú en verdad.
Para descubrirlo autoindaga sinceramente :
¿Quién soy yo?
¿Cómo me percibo cuando relajo por completo el cuerpo y mente?
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Si permaneces en efecto tranquilo en el Vacío pleno, con la mente lúcida y desapegada, te percatas de que tú eres el Ser primordial, tu devienes el Uno supremo que lo abraza todo, al entero universo y a la entera humanidad.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Entonces te das cuenta, no solo intelectualmente sino también vivencialmente, de que el "otro" eres tú en realidad.
Y que todo aquello que le estás emitiendo al prójimo, de forma consciente o inconsciente, lo acabas recibiendo igualmente en ti mismo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Ahora bien, ¿cómo asistir al prójimo de un modo eficaz si uno no se cuida primero a sí mismo?, ¿es esto factible?
Por lo que tiene que haber un sensato equilibrio entre la vida individual y la vida colectiva para permitir que ambas obren armoniosamente.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
A veces se precisa pronunciar un firme "no" incluso cuando algunos te necesitan y esperan algo de ti.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
A veces es adecuado permitir que el prójimo siga su propio camino sin una intervención directa de nuestra parte.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Y a veces sucede justo todo lo contrario, conviene asistir puntualmente a los demás pese a que ellos actúan de manera egoísta.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
No hay por lo tanto una respuesta única a la pregunta del enunciado.
Nosotros tenemos que modular en consecuencia el servicio al prójimo guiados por la Gracia de nuestro sabio Corazón.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Nosotros actuamos ya no más limitados por lo que pensamos y creemos de los demás, sino sobre todo por la pura Luz de nuestro sabio Corazón.
¿Cómo nos dejamos pues guiar en exactitud mediante la autoescucha?
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Os compartí hace un tiempo acerca de la precisión cualitativa y cuantitativa cuando nos escuchamos a nosotros mismos en profundidad.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Nos convertimos así en la Vida sublime, la cual regula todo aquello necesario, acorde con el Orden cósmico.
Nosotros llamamos a esta Ley natural que ajusta el conjunto de los desequilibrios detectados, como la Gracia Divina o Gracia ubicua.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Nosotros comprobamos a lo largo de los últimos años que esta Gracia ubicua da en abundancia pero también ella puede sustraer de inmediato según nuestro comportamiento, según la calidad de nuestra entrega a la Vida misma.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
La invitación para el día de hoy es a reconocer y sentir como la sabia Fuerza cósmica no es algo ajeno a ti sino que eres tú mismo esta Fuerza imparable de la Naturaleza.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Tú eres la Inteligencia suprema, la cual incluye pero también va más allá de cualquier creencia o pensamiento personal.
Permitiendo de este modo fluir con los inevitables procesos de creación, mantenimiento y destrucción en el mundo manifestado.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Mientras nosotros los rechacemos, mientras nosotros huyamos de cualquiera de ellos no podemos encontrar a una Paz y Dicha sostenida en el Corazón.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Porque todavía estamos en resistencia continua ante lo que nos presenta la Vida, que recordemos una vez más, Somos nosotros mismos en realidad.
Todavía luchamos vanamente contra nosotros mismos, sin darnos cuenta.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Por contraste, cuando nos dejamos respirar por esta Vida sublime, cuando nos dejamos latir por este sabio Corazón, sobrepasando a nuestros prejuicios inconscientes hallamos desnudos a nuestra auténtica Naturaleza o Ser primordial.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Es conveniente pues ser muy valientes para emprender lo oportuno cuando es necesario o bien para detenernos por completo, si es adecuado.
El Ser humano despierto ya no es más en definitiva una persona aislada actuando sin una consistente coherencia, sino la maravillosa Inteligencia omnisciente del Universo en terminante acción a través de cada persona.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Tenemos pues que aceptar los mecanismos ineludibles de la Ley Natural tanto individuales como colectivos, nos gusten o no.
Ellos forman parte de la intensa evolución del alma humana.
Dichos mecanismos fueron detallados en el siguiente enlace.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
El Ser humano requiere en conclusión para numerosas ocasiones de una mano muy firme, ya sea en el plano físico o en el plano del alma, de una Gracia inexorable donde se establecen los límites imprescindibles para el mutuo respeto, expresión y convivencia pacífica.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
La falta de atención incesante y la astuta negligencia de algunos, que solo se despistan cuando a ellos les interesa, no eluden a las consecuencias graves que esto tiene para el cuerpo y mente, debido a que hay una responsabilidad asignada por el Universo que cumplir, una responsabilidad acorde con las aptitudes que tiene cada alma.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Este duro aprendizaje para la actual conciencia humana no llega para imponer lo que parece un castigo sino para alumbrar a una responsabilidad lúcida.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Descuidar de un modo reiterado el cuidado y respeto apropiado tanto con uno mismo como con el prójimo nos conduce ciertamente al desastre, la calamidad y la dolencia.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Plena Gracia.
Siempre Brío.
ALEM
Comentarios
Publicar un comentario