La recepción de una Gracia inexorable








Para aquellos hermanos y hermanas que me seguís habitualmente, para los que entramos en perseverante fusión con el Uno supremo.

Quisiera agradecer especialmente vuestra sinceridad y total entrega.


[Momentos de autoescucha en el Silencio]


Enfocamos bien firmes a la mente en la Fuente de la Vida para cualquier circunstancia.

Y entregamos el conjunto de las tensiones acumuladas a este común Ser primigenio que realmente Somos, mediante la Presencia transmutadora.



[Momentos de autoescucha en el Silencio]


Es muy importante que seamos pues íntegros y constantes en mantener esta Presencia crística, esta Presencia ecuánime de Amor universal aunque valiente, pues ella regula a la entera Creación.

No solo mediante un voluntad personal. No por reclamación ni un deseo de venganza. No por castigo, sino debido a un necesario e inevitable equilibrio de las polaridades que se desarrollan en el plano de la manifestación.



[Momentos de autoescucha en el Silencio]


La inteligencia de la Luz en efecto se expresa acorde con un natural y espontáneo equilibrio en el Universo, entre el dar y el recibir.

De un Orden Cósmico que facilita el sostenido aprendizaje y evolución entre las almas.


[Momentos de autoescucha en el Silencio]


Tal cual ya comentamos en numerosas ocasiones el Amor universal es por lo tanto una suavidad, una bella gentileza si se precisa.

Pero él es también un firme disolvente de la ilusión y de la energía estancada cuando se requiere.

Él sustrae si es oportuno, con extrema eficacia, a todo aquello necesario y que obstaculiza el fluido Orden cósmico.


[Momentos de autoescucha en el Silencio]


Mantenemos pues nuestra atención en el Vacío pleno, en esa no intención ecuánime, libre del apego al deseo, libre del apego a la acción y a la inacción.

Pero que igualmente despliega a las múltiples metas operativas que son necesarias para cada uno.

Que igualmente es capaz de obrar en perfecta eficacia y sincronía, cuando corresponde.


[Momentos de autoescucha en el Silencio]


La plena Gracia actúa pues en suavidad o en firmeza, según fluye para cada momento... y vosotros sois estas Fuerzas imparables de la Naturaleza que lo permiten.


[Momentos de autoescucha en el Silencio]

Permite pues que la inexorable Gracia se despliegue en todo su potencial, más allá de tu mirada y de tus creencias limitantes.

La Abundancia comienza en nuestra pura Conciencia, en nuestra sabia Fuerza cósmica.


[Momentos de autoescucha en el Silencio]


Aceptemos pues que no sabemos nada en verdad.

Que no podemos contemplar siempre a las múltiples tramposas apariencias de este mundo únicamente a través de la razón.


[Momentos de autoescucha en el Silencio]


Nos dejamos en definitiva respirar y conducir tranquilos pero en actitud de inamovible firmeza por nuestra sabia Fuerza cósmica.

En absoluta pujanza.

Aquí y Ahora.


[Momentos de autoescucha en el Silencio]


Siempre Vida. Siempre Uno.


ALEM




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