El renacimiento del dragón










Mi bien Amado y Amada...

Os comparto hoy mediante poesía simbólica, un mensaje que resuelve nuestra existencia actual, tal cual nos fue anunciado hace unos días por voluntad del Altísimo.

Agradezco hoy en profundidad a todos los hermanos y hermanas que me acompañaron a lo largo de los últimos años.

Y agradezco especialmente aquellos que se atrevieron a encontrarme de un modo directo, cara a cara, ya sea en presencia física u online.

Querida familia del alma, es posible que durante los próximos días no siempre pueda conectarme a las redes sociales con vosotros, por motivos de retiro en servicio total a la Gracia ubicua.

Os seguiré acompañando por supuesto en cada momento, mediante nuestras bellas fusiones desde el Silencio dichoso, para mi doble monádico y aquellos de vosotros que se abren por completo a la excelsa Fuente de la Vida.








Aprovecho para transmitiros plena Gracia durante estas fiestas y el año nuevo.

Recordad que os amo eterna e infinitamente.

Siempre Brío.

Siempre Uno.

ALEM









EL RENACIMIENTO DEL DRAGÓN


El dragón tuvo que

quemarlo todo

en su cuerpo mente.



Él no tuvo más remedio.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Para así poder liberar

a la tierra de

la omnipresente codicia.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Aunque él sabía

que esa avidez

era la suya propia.

 

Pues él contemplaba a

las inevitables consecuencias

de su orgullo pasado...

 

Ante la Creación.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Él sabía,

en lo más profundo

de su sabio Ser...


Que el único modo

de realizarlo...


Era arder en sí mismo.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Pues su cuerpo brioso

era un vivo espejo...


Del mundo

que se había revelado.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


El dragón pues tomó

la valentía suprema...


Renunciando a él mismo...


Para darlo todo

a los demás.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]








El dragón permitió entonces

que su alma fuera aspirada

espontáneamente...


Por la Gracia Divina.


Sacrificando de este modo...


A su propia vida terrena.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Cuando el dragon pereció...


Se dice que

de sus lágrimas

brotaron infinitas

esencias eternas.


Que restablecieron

por completo

a la tierra desolada.


A una dimensión

más elevada.


Y acorde

con el Orden cósmico.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Una tierra colmada de

maravillosas gotas de Fuego.


De bendita Presencia...


Y firme Lealtad

con uno mismo.

 

Cuyo perfume embriagó

a toda chispa divina...

 

De poderosa perseverancia...

 

E incontenible servicio...

 

Al Amor universal.







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