La naturaleza de la duda






La duda es muy beneficiosa cuando no es el momento de actuar.

Ella nos permite abrirnos a sentir, a escuchar nuevas posibilidades, a consultar.

Ella nos permite asimismo valorar desde la mente analítica.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


La duda nos enseña la humildad de reconocer que no sabemos nada en verdad. Que somos unos eternos y continuos aprendices de la Vida.

Ella nos invita a la paciencia, a la serenidad de la mirada.

La duda nos permite a una sensata cautela y templanza.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


La duda es muy acertada pues si la aprovechamos como un motor para el autoconocimiento, la empatía con el prójimo y la disciplina sobre uno mismo.

¿Quién soy yo realmente?

¿Quién es el auténtico hacedor de lo que considero mis actos?


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Ahora bien, cuando llega el momento adecuado para dar un paso la duda ya no es más tu amiga.

Pues entonces conviene precisar justamente aquello necesario a manifestar en el plano terrenal.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Mi bien Amado y Amada, observa hoy como...

La demora de una acción pertinente y oportuna surge del miedo, no de la valentía.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Una vez ha llegado el momento...

Nos dejamos actuar o bien nos detenemos por completo en la Gracia Divina.

La firmeza debe ser por lo tanto absoluta en el Aquí y Ahora.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


No puede haber entonces más excusas ni más titubeo ante lo que nos propone la Vida.

Nosotros regresamos a la Luz primigenia e inquebrantable.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Quizás nos podemos equivocar pero una vez la claridad alumbra el momento oportuno, si entregamos por entero la persona al Universo...

Devenimos la Fuerza imparable del Señor.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


La raíz de la duda y la precisión en la toma de decisiones lo tratamos extensamente hace tiempo mediante la siguiente entrada del blog.


[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]


Siempre Brío.

Siempre Uno.


ALEM 

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