Disfrutando del camino







Me doy permiso para equivocarme, para el error, para perdonarme y aceptar mis debilidades, no para estancarme en ellas, sino para superarlas por completo.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Me doy permiso también para el dolor cuando es necesario y surge naturalmente.

Me doy permiso para la frustración y para el cansancio.

Honrar cada dolor y alegría que vivo espontáneamente me permite encontrar a mi propio ritmo e integrar a la verdadera Paz del Corazón.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Soy paciente pues conmigo mismo y tomo el ritmo que puede manejar mi cuerpo mente, sin prisas pero sin pausas.

Me autoescucho en profundidad.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Me dejo respirar tranquilo por la Vida misma.

Me inclino humilde, constante y firme ante ella.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

El descanso no siempre es pereza.

El descanso facilita la apertura a la Fuente de la Vida, a la Fuente primordial.

El justo descanso ajusta en mí y con suavidad todo aquello necesario.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

No me comparo con nadie.

No tengo que cumplir forzosamente con las expectativas de los demás.

Soy único e irrepetible como Ser divino.

Lo que funciona para el resto de seres humanos no siempre tiene que funcionar bien para mí.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Me permito la autoescucha, la soledad y también la sana compañía.

Pido ayuda cuando se precisa. Tengo la valentía de recibir el apoyo de aquellos que realmente me aman.

Tengo la valentía de actuar o bien no actuar, cuando es oportuno.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Disfruto del camino, de la luz y de la sombra, de la agitación y de la calma.

No se trata solo de llegar a un destino sino de reconocer Aquí y Ahora mismo la Completitud de mi real Ser, del Uno supremo.

La motivación primordial reside en el Ser.

Reconozco hoy en mí a este Amor universal que reúne y también traspasa a todos los opuestos.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Descubro hoy como...

Cada vez que me alejo de alguna debilidad que realmente necesito afrontar... la refuerzo y la agravo en el cuerpo mente.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Por contraste...

Cada vez que acepto a esta debilidad, cada vez que la vivo por completo, cada vez que la observo e integro francamente...  

Enfocando directo mi atención, bien firme y constante, en la plenitud del Amor supremo.

Cada vez que doy este valiente paso... entonces supero y trasciendo a cualquier reto.

 

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

 

Por último, suelto el conjunto de las tensiones acumuladas mediante la Presencia transmutadora.

 

Siempre Uno.

 

ALEM

 




Comentarios