La más grande autoridad reside en la Fuente primordial de tu sabio Corazon








Lo que el otro crea o perciba de ti es su camino. No el tuyo.

Si pemaneces realmente en la Fuerza inamovible y Paz del íntimo Corazón no necesitas demostrar nada a nadie.

No necesitas ni siquiera justificarte.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Tu Presencia infinita, briosa... es la Gracia que ofreces para quien está ya listo a recibirlo.

La entrega al Uno supremo no es una filosofía interminable... como sucede habitualmente en los círculos espirituales, sino una valentía absoluta en Ser tú mismo. Tu Yo genuino.

Un salto certero, práctico y real, sin marcha atrás.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Nosotros en efecto escuchamos a todos, aprendemos de todos en humildad. 

Pero las lecciones que nos aportan los demás no son siempre pertinentes para nuestro camino.

Nosotros debemos en consecuencia discernir sabiamente lo que forma parte de nuestro camino de lo que no es para nosotros.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

La más grande autoridad reside por lo tanto en la Fuente primordial de tu sabio Corazón, en la Fuente de la Vida y en nadie más.

Escucha a tu más sabio y profundo Corazón. El Corazón de la Vida. El Corazón primigenio de tu Ser.

Pues el resto de hermanos y hermanas, incluso si ellos te aman con franqueza, incluso si ellos tienen muy buenas intenciones contigo... esto no garantiza de ninguna manera que lo que recibas de ellos sea siempre lo más adecuado para ti.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Enfócate constante en la Fuente de la Vida, en el Ser primordial. Y en las metas que se funden con él.

Cultiva tu Presencia continua en el Uno supremo para cada momento.

Acoge humilde a la atención en el Uno supremo.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Y permite que el prójimo siga su camino más idóneo.

Ya sea éste un sendero de fluida suavidad o quizás de extremo rigor, según aquello que la Gracia del Señor dispone en transparencia para cada Uno.

[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]

Entrega todo reto, toda dificultad... a este Uno supremo.

Recuerda siempre, que no eres tú en tanto que persona quien actúa, sino la Gracia ubicua del Señor.

No reacciones en definitva mediante impulsos ni desees ningún mal a nadie.

Permanece siempre en la Paz y Fuerza cósmica de tu infinito Corazón.

Permanece en esta Gracia inexorable, que de un modo ecuánime y justo, regula todo aquello necesario para la entera Creación.

🙏 🌞 💙

ALEM

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