El respeto del prójimo comienza con el respeto firme a Uno mismo
Algunos empatizan
con tus nobles sentimientos
mientras que
otros se aprovechan de ellos.
Algunos valoran
tu amabilidad
mientras que
otros la profanan y la explotan.
Algunos corresponden a tus sanas intenciones
mientras que otros
abusan según lo que toleras.
[Minutos de
autoescucha en el Silencio del Corazón]
No podemos por lo
tanto actuar siempre
del mismo modo con
todo ser humano.
Hay una Fortaleza
interna,
silenciosa,
serena...
En lo más profundo
de nuestro Ser.
Que nos guía a
emprender o detenernos
según se
requiere.
A respetarnos
valientes a nosotros mismos
para así poner
también límites a los demás
cuando ellos son
necesarios.
[Minutos de
autoescucha en el Silencio del Corazón]
Me muestro claro
y firme.
Me honro a mí
mismo.
Me amo y valoro
profundamente.
Y no negocio mi
integridad
ni mi dignidad
con nadie.
[Minutos de
autoescucha en el Silencio del Corazón]
Me pronuncio libre de juicio al prójimo,
aunque contundente
en todo aquello
necesario...
Según me guía la
infinita Gracia
del sabio
Corazón.
Aquí se acaba todo atropello."
[Minutos de
autoescucha en el Silencio del Corazón]
Y si pese a ello
continúas abusando...
Reconozco a mi genuina
Fuerza interna.
A esa solidez del
Espíritu
que no cede ni
suplica...
Sino que
simplemente
se aleja sin
hacer ruido
cuando no se
devuelve
el merecido
respeto.
[Minutos de
autoescucha en el Silencio del Corazón]
Nuestra real Presencia
es sagrada.
Para ser cuidada
y venerada,
tal cual Es.
Alem
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