La importancia de poner límites, cuando ellos son necesarios








[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Amar de lleno...

desde el puro Corazón

no significa ser bueno ni malo.

 

Sino Ser Amor infinito,

de un modo radicalmente

honesto al propio sentir sabio.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

A ese Espacio sagrado infinito

que no necesita defenderse de nada.

 

Que no proyecta ninguna posibilidad.

 

Que ni siquiera desconfía del prójimo

al mirarle en transparencia.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Pero que sí se mantiene

en alerta serena, tranquila...

 

De plena autoconsciencia.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Manifestando con firmeza,

desde la paz del Corazón,

aunque con absoluta entereza...

 

Siempre que sea conveniente.

 

Sobre las consecuencias que tiene

cada uno de nuestros actos,

de nuestros pensamientos,

de nuestras palabras,

de nuestras miradas.

 

Seamos conscientes

o no de ellas.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Poner límites es necesario

en ocasiones.

 

Como un ejercicio de responsabilidad

sobre Uno mismo y el prójimo.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Pero no de castigo,

ni de venganza,

ni de juicio.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Es un ejercicio de

autoescucha completa,

de sinceridad con Uno mismo.

 

Para así poderlo ser también

con los demás,

desde el más profundo respeto

y convivencia.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

No me dejo invadir

por ninguna otra influencia...

que no sea el Amor ubicuo

del Uno supremo.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Soy consciente pues

ahora mismo de como

me respeto y

me amo a mí mismo,

totalmente.

 

Tal cual Soy.

 

A mi real Divinidad.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Me escucho por lo tanto

en verdad...

hasta lo más hondo

de todo mi Ser.

 

Afronto todo aquello necesario

en la Vida,

sin tapujos...

 

Me atrevo a Ser

tal cual Soy,

en verdad.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

O bien me alejo de lo que sea,

siempre que lo sienta adecuado...

en mi sabio sentir.

 

Cuando me dejo conducir

por la Vida suprema.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

En esa humildad valiente...

que no descuida a la

franca autoconfianza.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

¿Es preciso ahora mismo

detenerme o emprender?

 

¿Se requiere hablar o callar

en este justo instante?

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

No por miedo o evasión

de lo que se presenta.

 

Sino como un puro reconocimiento,

ofrenda y respeto a la sagrada Fuente

que Soy en mí mismo.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Tengo el valor de Ser

para cada momento.

 

Sin someterme a lo que el prójimo

cree, busca o espera de mí.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Sin dejarme manipular.

 

Sin dejarme invadir

ni maltratar...

de ninguna manera.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Reconozco a este

Amor absoluto.

 

A este Amor radical.

 

A este Amor extremo.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Sin tibiezas.

 

Firme o suave,

tajante o flexible...

según se requiere.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Sed prudentes como serpientes

y sencillos como palomas,

nos enseñó Jesús el Cristo.


Afirmo en ciclos de tres repeticiones,

sin cesar, 

a lo largo del día...


VIVENCIALMENTE.


Soy la Gracia imparable

del Amor consumado.

 

Soy la Gracia imparable

del Amor consumado.

 

Soy la Gracia imparable

del Amor consumado.


ALEM






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