Preguntas habituales sobre la aclimatación del cuerpo mente (parte III)




[En breve publicaremos las nuevas actividades para este año 2025 aunque antes os comparto a continuación un compendio de las preguntas habituales que nos planteáis, ya sea mediante correo electrónico, telegram o durante los encuentros realizados]

[Al tratarse de un texto extenso se recomienda la lectura tranquila y en porciones, poco a poco. La hemos dividido en varias partes]

[No tomes por favor el siguiente mensaje como algo personal. Siente primero el Amor genuino que emana. Quédate en esto]

[Recuerda que te amo y no lo transmito para hacerte daño]

[Muchas gracias a todas las compañeras y compañeros que nos apoyaron en la recopilación]



PARTE III


¿Es mejor que la vía de realización en el Uno sea progresiva o radical?

No es la mente racional quien decide. 

Respecto a nuestra entrega... cada camino es único y no se puede comparar. Es lo que tú sientas para cada momento, en tu sabio Corazón, una vez más.

Tu grado real de entrega determina lo que vives y cómo lo vives.

Pero de nuevo os constato que muchos asistentes son sutilmente estafados por la mente dual, haciéndoles creer que lo progresivo es siempre mejor.

No hay lugar para los tibios en la entrega al Ser, al Uno supremo. La mente lógica siempre muestra un motivo para retrasar a los retos diarios. Y ella sutilmente te va a convencer de que esto es lo mejor.

Y no siempre es así. Pues el momento actual en particular nos pide de una gran determinación y firmeza.

Voy a poneros un ejemplo metafórico para aquellos de vosotros que permanecéis abiertos honestamente a recibir.

Si estás a punto de subirte a un avión y quieres subir a ese avión, en la justa hora de su despegue... no es el mejor momento para ir a un bar del aeropuerto a tomar un café, ¿verdad?.

La Vida nos pide sin forzar, sin prisas pero sin pausas, que avancemos en nuestro camino de un modo ágil. Hasta que realicemos VIVENCIALMENTE que no hay camino.

Pero mientras no sea el caso conviene en humildad seguir el camino fiel que dicta el sabio Corazón.

Nuestro Ser es eterno pero nuestro cuerpo físico no lo es.

Cada día que pasa desaprovechado nos lleva a un creciente bloqueo y estrés del cuerpo mente. A un pozo sin fondo del que cuesta mucho salir.

Me encuentro con casos muy graves, de sufrimiento extremo, que se pueden aligerar notablemente si nuestra entrega a la Vida es radical.

Estar dispuesto a darlo todo, a perderlo todo... a rendirlo todo... al Universo.

Es entonces, mediante esta rendición ABSOLUTA, que encontramos la Paz sostenida de este Corazón infinito.

Y de ahí surge la Abundancia genuina del Ser. No la prosperidad sesgada e interesada de la personalidad que proyecta sin cesar, según sus caprichos.

La Abundancia genuina del Ser permite igualmente a la abundancia material, no hay ningún inconveniente, pero como instrumento tangible del Espíritu, de nuestra primordial Energía Divina y ya no más de la mente egocéntrica.

 

Sentimos que hay algo único en lo que nos compartes. ¿Consideras que tu misión es diferente a lo común, como enviado de Dios?

Para nada. Todos los servicios son igual de importantes en el Ser atemporal. Somos el mismo Uno supremo, desde el basurero, el contable, el camarero de turno... hasta un célebre científico.

El Espíritu está en todas partes, en lo cotidiano, en lo terreno y en lo celeste. Aquí y Ahora. En el cuerpo y más allá.

Lo importante es realizar nuestro cometido, con sincero Amor y entrega.

Por otro lado un Ser libre no se aferrará jamás a ninguna misión. Él desempeña una tarea o función, tal cual le es encomendada, y del mismo modo la suelta.

 

Lo que ofreces... ¿no es mejor darlo pues a conocer en público?

Todos los que tenemos funciones asignadas de transmutación en el Silencio, trabajamos para la entera humanidad las 24 horas del día, nos creáis o no.

Penséis lo que penséis de nosotros... nos dejamos hacer para regular todo aquello necesario en la creación.

Nuestro servicio es por lo tanto para cada momento.

No hay inconveniente en aparecer en público si hace falta. Pero no es nuestra prioridad. Si la inteligencia de la Luz nos lleva a efectuarlo sin duda alguna lo hacemos.

Nosotros llegamos a los que tenemos que llegar, ni más ni menos.

Tenemos aproximadamente sobre el planeta Gaia a unos 2000 transmutadores encarnados, que trabajan a tiempo completo. Luego hay muchísimos transmutadores a tiempo parcial. Ellos son incontables.

Nos reconocemos entre nosotros a través del Silencio y por eso sabemos el número aproximado actual. No somos mejores que vosotros, ni más evolucionados, ni siquiera especiales... en el Ser. Todos nosotros somos este mismo Ser como decía antes. Cada ser humano es único, irrepetible y sagrado. Perfecto tal cual Es.

Simplemente se trata de un trabajo específico asignado por la Fuente de la existencia... cuando éste se necesita.

No estamos aquí para salvar a nadie tampoco. Solo Uno puede salvarse a sí mismo hasta que nos damos cuenta que no hay nada que salvar. Que solo hay el Ser y nada más.

Nosotros no llevamos tampoco el peso de la humanidad. La pura Luz requiere de nosotros y nos dejamos obrar por ella... donde más se precise.

Muchos de nosotros somos reprobados y en extremo malinterpretados por nuestros seres queridos, incluso en los propios círculos espirituales... porque no se nos capta en absoluto.

Nos toman por estúpidos, por locos, por huraños, por holgazanes...

Cuando en realidad es justo lo contrario.

De hecho la vida cotidiana de un transmutador a tiempo completo es de las más complejas que puede haber debido a que no solo tiene que soportar los inevitables retos materiales que surgen en cualquier encarnación humana sino que además debe ocuparse, en suma rendición y claridad a la Luz primordial, del conjunto de los retos energéticos que acontencen en este planeta, que son muy recios.

Por eso es tan importante que nos apoyéis, que nos améis... que hagáis todo lo posible para asistir a los encuentros y aclimatéis el cuerpo mente lo antes posible.

Sin forzar por supuesto... pero cuanto antes mejor.

En soltura, en ligereza de los pasos. Entregados de lleno al flujo del Ahora.

Porque esto nos permite también suavizar en gran medida a nuestro trabajo y la congestión colectiva que se atraviesa.

También nos encontramos que muchos de vosotros lo queréis hacer todo en solitario, por vuestra cuenta, en el Silencio, en una independencia extrema.

Y hay múltiples detalles relevantes, enfoques singulares... que solo puedo aportaros cuando asistís a los encuentros.

En ocasiones la Vida nos pide conectarnos, compartir, sentirnos, vernos, abrazarnos de corazón a corazón.

Estamos más conectados que nunca a nivel tecnológico pero nos falta fundir el alma en el Uno, tanto a nivel interno como en lo llamado "externo".

Por último indicaros que todo lo que recibís depende de vuestra apertura constante, de vuestra entrega efectiva.

No solo tenéis derechos, también tenéis deberes con el Universo.

Si conectas conmigo, si tu conexión es real...

¿Cuál es tu aportación?

No porque se espere nada a cambio. No funciona así el Amor genuino.

Sino porque la Vida abundante, la Vida plena pide también dar a la Vida en abundancia.

Por eso hoy te pregunto...

¿Qué estas dispuesto a darme tu también específicamente, de un modo práctico y tangible, más allá del Silencio, cuando sí se requiere?

El Milagro no aparece de la nada. El Milagro surge cuando nos abrimos por completo a dar y a recibir, empezando primero en Uno mismo.

Nosotros te damos todo lo que está en nuestras posibilidades, según nuestros dones y según hace falta.

Puedes contar conmigo en todo lo que haga falta. Así obra la Gracia, según el merecimiento de cada cual.

¿Y tú, qué me ofreces mi bien Amado y Amada?

Nosotros también solicitamos de tu asistencia física. Y el mejor apoyo que nos podéis brindar es aclimatar el cuerpo mente.

Y esto requiere para la mayoría de vosotros y nosotros que estemos sanamente acompañados. Se requiere de la íntima soledad, de la autoescucha en el recogimiento... y en otras ocasiones de la compañía, como espejo de lo que somos a través del "otro".

Pues no nos damos cuenta de lo que nos falta por recorrer hasta que lo hemos recorrido.

El Ser humano no siempre es consciente de la distancia considerable que hay entre lo que Es y lo que manifiesta todavía.

Hay muchas capas de velo que no se pueden detectar hasta que no se atraviesan...

¿Podemos hoy, entre todos... aceptar esto?

Alem

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