Preguntas habituales sobre la aclimatación del cuerpo mente (parte III)
[Al tratarse de un texto extenso se recomienda la lectura tranquila y en porciones, poco a poco. La hemos dividido en varias partes]
[No tomes por favor el siguiente mensaje como algo personal. Siente primero el Amor genuino que emana. Quédate en esto]
[Recuerda que te amo y no lo transmito para hacerte daño]
[Muchas gracias a todas las compañeras y compañeros que nos apoyaron en la recopilación]
PARTE III
¿Es mejor que la vía de realización en el Uno sea
progresiva o radical?
No es la mente racional quien decide.
Respecto a nuestra entrega... cada camino es único y no se puede comparar. Es lo que
tú sientas para cada momento, en tu sabio Corazón, una vez más.
Tu grado real de entrega determina lo que vives y cómo lo vives.
Pero de nuevo os constato que muchos asistentes son
sutilmente estafados por la mente dual, haciéndoles creer que lo progresivo es
siempre mejor.
No hay lugar para los tibios en la entrega al Ser, al
Uno supremo. La mente lógica siempre muestra un motivo para retrasar a los
retos diarios. Y ella sutilmente te va a convencer de que esto es lo mejor.
Y no siempre es así. Pues el momento actual en
particular nos pide de una gran determinación y firmeza.
Voy a poneros un ejemplo metafórico para aquellos de
vosotros que permanecéis abiertos honestamente a recibir.
Si estás a punto de subirte a un avión y quieres subir a
ese avión, en la justa hora de su despegue... no es el mejor momento para ir a
un bar del aeropuerto a tomar un café, ¿verdad?.
La Vida nos pide sin forzar, sin prisas pero sin pausas,
que avancemos en nuestro camino de un modo ágil. Hasta que realicemos
VIVENCIALMENTE que no hay camino.
Pero mientras no sea el caso conviene en humildad seguir
el camino fiel que dicta el sabio Corazón.
Nuestro Ser es eterno pero nuestro cuerpo físico no lo
es.
Cada día que pasa desaprovechado nos lleva a un
creciente bloqueo y estrés del cuerpo mente. A un pozo sin fondo del que cuesta
mucho salir.
Me encuentro con casos muy graves, de sufrimiento
extremo, que se pueden aligerar notablemente si nuestra entrega a la Vida es
radical.
Estar dispuesto a darlo todo, a perderlo todo... a
rendirlo todo... al Universo.
Es entonces, mediante esta rendición ABSOLUTA, que
encontramos la Paz sostenida de este Corazón infinito.
Y de ahí surge la Abundancia genuina del Ser. No la prosperidad
sesgada e interesada de la personalidad que proyecta sin cesar, según sus
caprichos.
La Abundancia genuina del Ser permite igualmente a la
abundancia material, no hay ningún inconveniente, pero como instrumento
tangible del Espíritu, de nuestra primordial Energía Divina y ya no más de la
mente egocéntrica.
Sentimos
que hay algo único en lo que nos compartes. ¿Consideras que tu misión es
diferente a lo común, como enviado de Dios?
Para nada. Todos los servicios son igual de importantes
en el Ser atemporal. Somos el mismo Uno
supremo, desde el basurero, el contable, el camarero de turno... hasta un
célebre científico.
El Espíritu está en todas partes, en lo cotidiano, en lo
terreno y en lo celeste. Aquí y Ahora. En el cuerpo y más allá.
Lo importante es realizar nuestro cometido, con sincero
Amor y entrega.
Por otro lado un Ser libre no se aferrará jamás a ninguna
misión. Él desempeña una tarea o función, tal cual le es encomendada, y del mismo modo la
suelta.
Lo
que ofreces... ¿no es mejor darlo pues a conocer en público?
Todos los que tenemos funciones asignadas de transmutación en el Silencio,
trabajamos para la entera humanidad las 24 horas del día, nos creáis o no.
Penséis lo que penséis de nosotros... nos dejamos hacer
para regular todo aquello necesario en la creación.
Nuestro servicio es por lo tanto para cada momento.
No hay inconveniente en aparecer en público si hace
falta. Pero no es nuestra prioridad. Si la inteligencia de la Luz nos lleva a
efectuarlo sin duda alguna lo hacemos.
Nosotros llegamos a los que tenemos que llegar, ni más
ni menos.
Tenemos aproximadamente sobre el planeta Gaia a unos 2000 transmutadores encarnados, que
trabajan a tiempo completo. Luego hay muchísimos transmutadores a tiempo
parcial. Ellos son incontables.
Nos reconocemos entre nosotros a través del Silencio y
por eso sabemos el número aproximado actual. No somos mejores que vosotros, ni
más evolucionados, ni siquiera especiales... en el Ser. Todos nosotros somos
este mismo Ser como decía antes. Cada ser humano es único, irrepetible y
sagrado. Perfecto tal cual Es.
Simplemente se trata de un trabajo específico asignado
por la Fuente de la existencia... cuando éste se necesita.
No estamos aquí para salvar a nadie tampoco. Solo Uno
puede salvarse a sí mismo hasta que nos damos cuenta que no hay nada que
salvar. Que solo hay el Ser y nada más.
Nosotros no llevamos tampoco el peso de la humanidad. La
pura Luz requiere de nosotros y nos dejamos obrar por ella... donde más se
precise.
Muchos de nosotros somos reprobados y en extremo
malinterpretados por nuestros seres queridos, incluso en los propios círculos
espirituales... porque no se nos capta en absoluto.
Nos toman por estúpidos, por locos, por huraños, por
holgazanes...
Cuando en realidad es justo lo contrario.
De hecho la vida cotidiana de un transmutador a tiempo
completo es de las más complejas que puede haber debido a que no solo tiene que
soportar los inevitables retos materiales que surgen en cualquier encarnación
humana sino que además debe ocuparse, en suma rendición y claridad a la Luz
primordial, del conjunto de los retos energéticos que acontencen en este
planeta, que son muy recios.
Por eso es tan importante que nos apoyéis, que nos
améis... que hagáis todo lo posible para asistir a los encuentros y aclimatéis
el cuerpo mente lo antes posible.
Sin forzar por supuesto... pero cuanto antes mejor.
En soltura, en ligereza de los pasos. Entregados de
lleno al flujo del Ahora.
Porque esto nos permite también suavizar en gran medida a
nuestro trabajo y la congestión colectiva que se atraviesa.
También nos encontramos que muchos de vosotros lo
queréis hacer todo en solitario, por vuestra cuenta, en el Silencio, en una
independencia extrema.
Y hay múltiples detalles relevantes, enfoques
singulares... que solo puedo aportaros cuando asistís a los encuentros.
En ocasiones la Vida nos pide conectarnos, compartir,
sentirnos, vernos, abrazarnos de corazón a corazón.
Estamos más conectados que nunca a nivel tecnológico
pero nos falta fundir el alma en el Uno, tanto a nivel interno como en lo
llamado "externo".
Por último indicaros que todo lo que recibís depende de
vuestra apertura constante, de vuestra entrega efectiva.
No solo tenéis derechos, también tenéis deberes con el
Universo.
Si conectas conmigo, si tu conexión es real...
¿Cuál es tu aportación?
No porque se espere nada a cambio. No funciona así el
Amor genuino.
Sino porque la Vida abundante, la Vida plena pide
también dar a la Vida en abundancia.
Por eso hoy te pregunto...
¿Qué estas dispuesto a darme tu también específicamente,
de un modo práctico y tangible, más allá del Silencio, cuando sí se requiere?
El Milagro no aparece de la nada. El Milagro surge
cuando nos abrimos por completo a dar y a recibir, empezando primero en Uno
mismo.
Nosotros te damos todo lo que está en nuestras
posibilidades, según nuestros dones y según hace falta.
Puedes contar conmigo en todo lo que haga falta. Así
obra la Gracia, según el merecimiento de cada cual.
¿Y tú, qué me ofreces mi bien Amado y Amada?
Nosotros también solicitamos de tu asistencia física. Y
el mejor apoyo que nos podéis brindar es aclimatar el cuerpo mente.
Y esto requiere para la mayoría de vosotros y nosotros que estemos sanamente acompañados. Se requiere de la íntima soledad, de la autoescucha en el recogimiento... y en otras ocasiones de la compañía, como espejo de lo que somos a través del "otro".
Pues no nos damos cuenta de lo que nos falta por
recorrer hasta que lo hemos recorrido.
El Ser humano no siempre es consciente de la distancia
considerable que hay entre lo que Es y lo que manifiesta todavía.
Hay muchas capas de velo que no se pueden detectar hasta
que no se atraviesan...
¿Podemos hoy, entre todos... aceptar esto?
Alem
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