Preguntas habituales sobre la aclimatación del cuerpo mente (parte IV)
[Al tratarse de un texto extenso se recomienda la lectura tranquila y en porciones, poco a poco. La hemos dividido en varias partes]
[No tomes por favor el siguiente mensaje como algo personal. Siente primero el Amor genuino que emana. Quédate en esto]
[Recuerda que te amo y no lo transmito para hacerte daño]
[Muchas gracias a todas las compañeras y compañeros que nos apoyaron en la recopilación]
PARTE IV
¿Cómo
podemos entonces colaborar mejor con vosotros?
En la anterior pregunta os he respondido en algunos
aspectos [última pregunta de la parte III].
No tienes que hacer nada ante la inmanente Luz que nos
habita, sino dejarte hacer por ella... por esta Inteligencia universal.
Hoy tengo que deciros cosas que no son agradables, lo
sé... aunque muy necesarias para la toma de conciencia.
Muchos de vosotros huís todavía cuando estáis en el
límite del umbral de la conciencia ordinaria.
Porque entonces aparecen muchos dolores y bloqueos
considerables. Y no los queréis. No queréis ese malestar.
Es como el niño pequeño que le ponen agua oxigenada en
su herida y se piensa que le hacemos daño. Mientras que en verdad le estamos
recuperando.
La mente dual se inventa entonces todo tipo de excusas.
Ella encuentra a vuestra más grande debilidad para
escapar de un modo elegante. Para que así... no resulte obvio a vuestros ojos
ni de los demás.
Y si no puede con vosotros a un nivel personal lo hará
proyectando en la pareja, en la familia, en el amigo íntimo o en el mentor.
Cualquier excusa es válida para demorar la entera
rendición de la persona al Ser. Una rendición que solo es posible en el AHORA,
pase lo que pase.
Pues en verdad te digo querido hermano y hermana... que
cuando tomamos los retos y las tensiones, no como un escape... sino como una
poderosa oportunidad entonces ellos nos elevan por completo a lo Supremo.
Ellos son una ofrenda de la Vida, pese a las
apariencias.
La Vida no quiere hacernos daño, ella es nuestra amiga.
Somos nosotros mismos nuestros peores enemigos... cuando
desoímos a la voluntad de la Vida.
¿Entonces
nos propones más actividad?
Tenderse la mano primero a Uno mismo...
Y luego al prójimo.
¿Te dejas ayudar, te dejas querer... en lo que hace
falta?
¿Qué nos enseña ese bloqueo, esa tensión aparente?
¿Qué me pide la Vida plena y estoy ignorando?
¿La estoy escuchando atento?
Nos dejamos respirar por la Vida en los ritmos, pausas y
agilidades... que ella nos pide.
Fíjate que las agilidades también están incluídas pues
no hay nada a descartar en la manifestación de lo que Somos.
¿Y
si siento un ritmo tranquilo en mi camino?
Tenemos que autoindagar en su naturaleza, si esconde o
no a una máscara...
A la mente dual le encanta esconderse y aparentar que es
muy beneficiosa.
Ella juega con lo que nos gusta y nos aparta de lo que
nos disgusta, sacando vil provecho de ello.
No siempre lo que nos atrae a un nivel personal es lo
más acertado para el Universo de nuestro camino.
Autoindaguemos, en íntegra profundidad, en calma...
¿Es mi "ritmo tranquilo" un requisito
verdadero o una astuta excusa de la personalidad?
¿Estoy huyendo del dinamismo, de la agilidad... cuando
ellas son pertinentes?
¿Es acaso la mencionada agilidad o la valentía
incompatible con la quietud interna?
¿Y
si siento que necesito de mucho descanso?
Autoindaguemos entonces honestamente...
¿Huyo del descanso o de la actividad?
¿Hacia dónde me lleva esta actitud?
¿Me siento en Paz sostenida, verdadera... o en ansiedad?
¿Quién es el real hacedor?
¿Estoy huyendo quizás de mis deberes con el Universo,
sin darme cuenta?
Porque si estás todavía encarnado, es debido a que tu
cuerpo mente todavía tienen que estar Aquí.
Y a ellos les corresponde también dejarse hacer en
humildad por la Vida misma.
En todo lo que haga falta.
Hacia donde ella te dirija, en precisión.
Ya sea para emprender o detenerse...
Por entero.
No
es la acción en sí misma, sino la entrega lo que cuenta, lo que me mueve.
La personalidad tiene en ocasiones mucho apego a la
acción. Queremos hacer demasiadas cosas. Pero en el ámbito espiritual hay
también el apego a la inacción.
Nos corresponde por lo tanto dejarnos obrar en prontitud
o lentitud según nos guía el Silencio del Corazón, que es nuestro más sabio y
profundo Corazón, la Fuente del propio Ser.
Nos dejamos llevar con todo el ímpetu requerido, procurando
a su vez la Quietud interna.
La situación planetaria actual requiere de una entrega inexorable,
nos guste o no.
Pero veamos... ¿qué significa la situación planetaria
actual?.
El cambio efectivo no procede de la humanidad ni del
planeta, ni del tiempo presente si los vemos como algo diferente a lo que Somos.
Si creemos esto hay todavía una proyección en algo ajeno.
Es un concepto, un pensamiento, una creencia. Ellos son
muy respetables pero no apuntan al Ser si los contemplamos como una
circunstancia que nos afecta de alguna manera.
Si nuestra auténtica naturaleza o Ser es inmutable,
entonces... ¿quién afecta a quién?.
El que no desea rendirse no lo hará jamás por ningún medio externo ni jamás verá nada aunque esté delante de sus propias narices, sin el auxilio de la Gracia Divina.
Solo por obra de la Gracia nos rendimos. Que procede de Uno mismo. De nuestro Yo real.
El cambio auténtico empieza pues siempre en Uno mismo. Y
esto se expande en consecuencia a la entera Creación, por supuesto.
Es el cambio al no cambio. La vuelta Ahora, al inmutable
Ser que ya somos, pero que no reconocíamos.
Este es el único Paso a dar, si podemos llamarlo así.
Pues todo el resto viene por añadidura, abrazando al
Todo... que incluye también al planeta y a la entera humanidad.
El "otro" eres tú. La relación es nuestro
espejo y nuestro alimento también si concebimos al prójimo como el propio Ser.
Así pues, si realizamos al planeta y a la entera
humanidad como el propio Ser de Uno desvanece cualquier proyección.
Y no obstante cumplimos con nuestra parte asignada al cuerpo mente, nos hacemos cargo de nuestro cometido para el Universo pues nosotros somos ese Todo también.
Alem
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