La instalación de la sabia Fuerza cósmica (parte II)
Nosotros ya hablamos en antiguas entradas de como la Energía universal se instala de un modo armonioso en la humanidad que sincera e íntegramente se abre a dar y recibir.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Nosotros compartimos asimismo acerca de la
naturaleza de nuestra Fuerza vital dinámica o Ki y de una
Fuerza cósmica inamovible, de un Vacío pleno que nombramos Akasa.
Se recomienda para recordar a una lectura
calmada y vivencial del anterior enlace.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Mi bien Amado y Amada...
Hoy profundizamos de nuevo, de un modo
práctico, en la
sabia Fuerza cósmica, mediante el pleno reconocimiento del Ku de la
tradición japonesa.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
En la tradición japonesa el Ku, se
traduce comúnmente como "vacío", "cielo" o
"espacio".
El Ku no representa la "nada" en
sentido nihilista, sino un medio dinámico y creativo que permite la
existencia de los otros elementos.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
El Ku representa pues la energía pura,
el espíritu, el pensamiento libre no aferrado a lo dual, y la creatividad. Es el medio no sustancial a
través del cual los otros cuatro elementos -la tierra, el agua, el fuego y el aire-
interactúan y existen.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
El Ku a veces se asocia con la
sunyata, la vacuidad budista, denotando la ausencia de forma fija, lo
que implica un potencial infinito y la interconexión de todas las cosas.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
En las artes marciales, como en "El Libro de los Cinco Anillos" de Miyamoto Musashi, y en la estética japonesa, Ku representa también la capacidad de actuar sin la adhesión a un pensamiento (mushin), mediante la espontaneidad y la conexión con el entorno, acogiendo pero también sobrepasando a los sentidos físicos.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Según Musashi, se llega al Vacío real
cuando se disipa la oscuridad de la confusión y el miedo. Es el estado en
el que el guerrero conoce el camino de la rectitud y de la verdad inherente,
actuando con desenvuelta libertad, sin estar ya más sometido a ciertas técnicas
rígidas.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
El concepto de Ku es inseparable por lo
tanto del estado de mushin (mente sin mente), fundamental en el
Budismo Zen y en el Budo: el camino de las artes marciales, que integra tanto
la práctica física como el desarrollo espiritual.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Mushin no significa tener la mente en un
blanco inerte o estar inconsciente, sino actuar sin que la mente se detenga
o se apegue a los pensamientos, a los miedos, a las dudas o a ciertas
técnicas específicas.
Es la capacidad fluida de responder desde
la Inteligencia omnisciente del Universo a cada situación cambiante.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Mushin es pues la mente libre de
distracciones que permite que la acción surja naturalmente.
El guerrero que vive mushin no se adhiere
al pensamiento de atacar o defenderse, de actuar o bien detenerse, sino que
la acción ocurre como una extensión directa de su percepción expandida, sin un paralizante
filtro del ego.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
En la práctica, esto significa que tras
dominar la forma (como son el conjunto de las estrategias, de los ejercicios y las técnicas), el
practicante debe olvidar fijarse siempre y continuamente en ellas, para
así permitir que el movimiento fluya libre como el agua, adaptándose a
cualquier circunstancia.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
El Budo busca en definitiva y ante todo la
sublimación del carácter.
Aquí la práctica firme constante (shugyo)
es el medio efectivo para refinar la mente y el espíritu.
Donde la prioridad no es la destrucción del adversario,
sino la armonía perseverante de vencerse a Uno mismo, alineándose para
cualquier circunstancia con la sabia Fuerza cósmica, con el Vacío pleno del Ku.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
La constante
disciplina en el Espíritu permite en conclusión a una mente en alerta
serena (zanshin), a una mente inamovible (fudoshin) que no se perturba
en su esencia y actúa desde este Vacío pleno con suma claridad.
En el anterior enlace dispones de la vía más
directa y eficaz para este consumado Despertar de la Conciencia.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
El Budo nos enseña en resumen a disolver el
apego a la personalidad para que la acción sea pura y espontánea, en el Aquí
y Ahora, en la sencillez de lo más inmediato y cotidiano.
[Minutos de autoescucha en el Silencio]
Siempre Brío.
Siempre Uno.
ALEM
Comentarios
Publicar un comentario