Los cuarenta versos sobre la Realidad por Sri Ramana Maharshi

 





Mi bien Amado y Amada...

Aprovecho la semana del libro y vísperas de "Sant Jordi" para regalaros esta dichosa enseñanza.


PRESENTACIÓN

Los "Cuarenta versos sobre la Realidad" fueron recopilados por el poeta tamil y gran devoto de Sri Ramana Maharshi llamado Muruganar el año 1928. 

Éste le pidió a Ramana que escribiera unos veinte versos adicionales a los veinte que ya había compuesto el sabio durante su estancia en la cueva Virupaksha.

La mencionada obra resume con sucinta claridad las profundas enseñanzas del Bhagavan [el Señor, el que aporta prosperidad] y fue publicada por el ashram usando varios títulos según la lengua empleada: "Ulladu Narpadu" para el tamil, "Sad Vidya" para el telugu y "Truth revealed" para el inglés.

Posteriormente, Kavyakanta Ganapati Muni la tradujo al sánscrito con el título de "Sat Darshanam". 

También se dispone de un "Suplemento de los cuarenta versos" formado por textos que en un primer momento se descartaron, debido a que no todos ellos fueron originalmente escritos por Ramana Maharshi.

Dispones igualmente de un maravilloso video sobre este incomparable maestro en el anterior enlace.

La obra presenta de manera directa y práctica el conocimiento de la suprema Realidad usando la autoindagación cuya pregunta clave es "¿Quién soy yo?". 

Ella es considerada una guía esencial para el Despertar total de nuestra Conciencia mediante la introspección y el silencio interior. 

La presente traducción al español se realizó consultando las diferentes versiones disponibles en idioma inglés. Entregado a los pies del Altísimo y guiado por la Luz de su infinito Corazón, que es el nuestro, os comparto estos bellos versos.

Se recomienda una lectura sosegada, íntima y meditativa.

Que sus bendiciones nos colmen en la paz, la sabiduría y el amor universal del mismo Uno supremo que todos nosotros ciertamente somos.

ALEM






ALGUNOS ASPECTOS CLAVE DE LA ENSEÑANZA

La fuente del ego: El pensamiento "yo" es la raíz de la ilusión. Al indagar en la fuente de este "yo", el ego se disuelve en el Ser (el Corazón infinito), revelando así a la Realidad absoluta.

La naturaleza del mundo: El mundo no es independiente de la mente sino una proyección de la conciencia. Al desaparecer el apego al sujeto que percibe (el ego) desaparece también la ilusión del mundo dual. 

La práctica: No se trata de discusiones filosóficas sobre si el mundo es real o irreal, sino de residir de un modo permanente en el Ser. La verdadera realización es descubrir a la Realidad absoluta, que integra y va más allá de cualquier nombre y forma.

La liberación: La liberación no es algo que se gana en el futuro, sino mediante el reconocimiento inmediato y presente de nuestra auténtica Naturaleza, la Naturaleza eterna e inmutable del Ser. 






INVOCACIÓN

1

A menos que la Realidad exista, ¿puede aparecer el pensamiento acerca de ella?. Puesto que la Realidad existe dentro del Corazón más allá del pensamiento, ¿cómo conocerla?. Simplemente siendo Ella en el Corazón.

2

Cuando aquellos que tienen miedo a la muerte toman refugio en los pies del Señor supremo, quien no conoce el nacimiento ni la muerte, entonces su ego y apegos perecen; y ellos, ahora inmortales, no creen más en la muerte.

 

EL TEXTO

1

Puesto que nosotros percibimos el mundo, tenemos que reconocer una sola Fuente, única pero con el poder de aparecer como la diversidad. La imagen de nombres y formas, el testigo, la pantalla, la luz que la ilumina... todos ellos son el mismo Uno.

2

Todos los credos se basan en la tríada: Dios, alma y mundo. La creencia de que "el Uno se convierte en tres" y de que "los tres siempre son tres" es sustentada tan sólo mientras el ego persiste. Disolver el ego, y permanecer en el Sí mismo, es el estado supremo.

3

¿De qué sirve el debate acerca de si el mundo es real o no, es mente o no, es agradable o no? Trascender el mundo, realizando el Ser, ese estado libre de ego es la meta común de todos.

4

Si el Ser tiene forma, el mundo y Dios también tienen forma. Si el Ser es sin forma, ¿por quién y cómo puede verse?. Sin el ojo ¿puede haber mirada?. El Ser es el ojo, infinito e ilimitado.

5

El cuerpo está constituido por cinco envolturas. Sin el cuerpo no hay mundo. ¿Cómo puede verse el mundo sin un cuerpo?

Alem: Las cinco envolturas a las que se refiere en esta tradición son Annamaya Kosha [cuerpo físico], Pranamaya Kosha [cuerpo de prana o energía], Manomaya Kosha [cuerpo mental], Vijñanamaya Kosha [cuerpo de conocimiento], Anandamaya Kosha [cuerpo de bienaventuranza o gozo].

6

El mundo es compuesto por los objetos percibidos con los cinco sentidos. Dado que la mente sólo percibe el mundo a través de ellos, ¿puede haber un mundo sin mente?.

7

Aunque el mundo y la mente surgen y se sumergen juntos, el mundo es conocido por la luz de la mente. El sustrato desde el cual surge y se sumerge la mente con el mundo, es la perfecta Realidad que siempre brilla sin surgir ni sumergirse.       

8

Cualquier nombre y forma con el que adoremos lo Absoluto sin nombre y sin forma nos acerca a él. Sin embargo, reconocer la verdad de uno mismo en lo Absoluto y fundirse en él, esta es la auténtica realización. 

9

Las díadas y tríadas dependen del ego. Si uno descubre qué es el ego ellas desvanecen. Sólo aquellos que han encontrado esta Verdad jamás se quedan perplejos.

Alem: Las díadas son pares como el placer y el dolor, la luz y la oscuridad, el conocimiento y la ignorancia, etc... mientras que las tríadas son del tipo: el conocimiento, el conocedor y aquello conocido. También se aplica por ejemplo a: la visión, el observador y aquello observado. O bien: la percepción, el sujeto y el objeto.

10    

No hay conocimiento sin ignorancia. No hay ignorancia sin conocimiento. Preguntarse ¿de quién es la ignorancia?, ¿de quién es el conocimiento? y descubrir su causa raíz, el Ser primordial, sólo esto es verdadero conocimiento.

11

Conocer los objetos, sin encontrar el Sí mismo que conoce, es sólo ignorancia. El conocimiento y la ignorancia desaparecen cuando se halla el Sí mismo, que es el soporte de ambos.

12

El verdadero conocimiento está desprovisto de conocimiento e ignorancia de los objetos. El conocimiento de los objetos no es verdadero conocimiento. Puesto que el Ser brilla autoluminoso sin nada más que conocer ni nadie que le conozca, el Ser es el supremo conocimiento y no un vacío inerte.

13

El Ser que es la Consciencia, sólo él es verdadero. El conocimiento de la diversidad es ignorancia. Aunque la ignorancia, pese a ser falsa, no puede existir aparte del Ser. Ni las múltiples formas tampoco pueden existir aparte del Ser. ¿Pueden las diferentes joyas forjadas en el oro existir aparte del oro?

14

Sin el «yo» la segunda y tercera persona no pueden existir. Cuando se indaga en la naturaleza del «yo», éste cesa junto con la segunda y tercera persona, brillando entonces el auténtico Ser como el Uno sin ego.

15

El pasado y el futuro dependen del presente. El pasado era presente en su momento y el futuro será presente también en su momento. Por lo tanto sólo existe el presente. Querer saber el futuro y el pasado sin percatarse del ahora es como intentar contar sin el número "uno".

16

Sin un "nosotros" no puede haber tiempo ni espacio. Si nos consideramos un cuerpo, quedamos atrapados en el tiempo y el espacio. Pero ¿somos tan sólo un cuerpo?. Nosotros somos el mismo Uno, aquí y ahora, en todas partes y siempre. El mismo Uno que existe, sin tiempo ni espacio.

17

Tanto el ignorante como el sabio consideran el cuerpo como el «yo». Pero el ignorante limita el «yo» al cuerpo, mientras que para aquel que conoce el Ser, el «yo» brilla sin límites.

18

Tanto para el ignorante como para el sabio, el mundo es real. El ignorante considera que la realidad se ciñe al mundo. Mientras que para aquel que conocer el Ser, la Realidad brilla sin forma como el sustrato del mundo.

19

El debate sobre si el destino prevalece ante el libre albedrío es sólo para aquellos que no conocen la raíz de ambos. Puesto que aquellos que conocen el Ser, la fuente común del destino y el libre albedrío, han sobrepasado a ambos y no volverán a ellos.

20

Ver a Dios y no reconocer el propio Ser que observa es sólo una proyección de la mente. Se dice que Dios es visto por aquel que ve el Ser; pero aquel que ha perdido el ego y ve el Ser no es otro que Dios.







21

Cuando las escrituras declaran «ve el Sí mismo» y «ve a Dios» ¿cuál es el significado de esta verdad?. Puesto que el Ser atemporal ya es el observador y lo observado, se hace imposible verlo. ¿Cómo pues ver a Dios? Verlo a él es consumirse en él.

22

El Señor brilla dentro de la mente iluminándola. Sin volverse hacia el interior y fundirse en el Señor ¿cómo puede conocerse la Luz de las luces usando la luz prestada de la mente?.

23    

El cuerpo no dice «yo». Y no hay nadie que diga «yo» durante el sueño profundo. Cuando el «yo» emerge, todo lo demás surge. Encuentra pues con la mente aguda, ¿de dónde proviene este «yo»?.

24    

El cuerpo que es materia no dice «yo». Y la eterna Consciencia ni surge ni desvanece. Entre ambos, aparece el pensamiento «yo» atado al cuerpo. Este es el lazo de la materia y la Consciencia. Es la esclavitud, el jiva, el cuerpo sutil, el ego. Esto es samsara, esto es la mente.

Alem: samsara es el ciclo de nacimiento y muerte en la ilusión, mientras que jiva se refiere al alma individual.

25

Sabe que este fantasma, el ego, brota en una forma o cuerpo. Tomando esta forma él vive, se alimenta y crece. Luego al dejar una forma asume otra. Pero cuando el ego es indagado desvanece su forma y desaparece.

26

Cuando el ego surge todas las cosas surgen con él. Cuando no hay ego no hay nada más. Puesto que el ego es todo indagar ¿qué es esta cosa? es la rendición de todo.

27

Nosotros somos Eso cuando no surge el «yo». ¿Cómo es posible pues extinguir el «yo» en Eso sin buscar desde donde surge el «yo»? ¿Cómo permanecer en el verdadero estado del Ser, que es Eso, sin disolvernos en él?

28

Uno se sumerge bien profundo en el agua para encontrar aquello que se hundió. Del mismo modo se debe buscar en la fuente desde donde el ego surge, controlando el habla, la respiración y con una mente aguda.

29

Cesa toda conversación del «yo» y busca sumergiéndote dentro de la mente, busca allí desde donde surge el pensamiento «yo». Esta es la vía de la sabiduría. El hecho de pensar en "yo no soy esto sino que yo soy Eso" es útil en la búsqueda pero no es la búsqueda misma.

30

Cuando la mente se vuelca dentro indagando "¿quién soy «yo»?" y se funde en el Corazón, entonces el «yo» ilusorio avergonzado agacha la cabeza y uno aparece como el Sí mismo real. Aunque éste se revela como el «yo-yo» no se trata del ego sino de la perfecta Realidad, la Sustancia del Ser.

31

Para aquel que habiendo extinguido el ego permanece inmerso en la Dicha del Ser ¿qué más le queda por hacer?. Él no conoce otra cosa que el Ser. ¿Quién puede concebir su estado?.

32

Aunque los Vedas declaren "tú eres Eso", el hecho de no buscar ni encontrar la naturaleza real de uno muestra una debilidad de la mente. No basta con pensar "Eso soy yo y no esto" puesto que Eso mora siempre como el Ser.

33

Decir que "me conozco a mí mismo" o que "no me conozco a mí mismo" son motivos de risa. ¿Acaso hay dos seres que se conocen?. No hay más que el Uno, la Verdad de la experiencia de todo.     

34

La auténtica y natural Realidad reside siempre en el Corazón de todos. El hecho de discutir acerca de si es o no es, de si tiene forma o no, de si es uno, es dos o nada... sin antes realizar ni morar en el propio Corazón, es una travesura de maya [la ilusión].

35

Discernir y morar en la siempre presente Realidad es el verdadero logro. Todos los demás logros son como los poderes que se disfrutan en un sueño. Cuando el durmiente se despierta ¿son estos logros reales?. ¿Pueden aquellos que moran en el estado de la Verdad, habiéndose desprendido de lo irreal, ser engañados?.

36

Si creemos que somos el cuerpo, entonces recordar "yo no soy esto, yo soy Eso" es útil para morar como Eso. Sin embargo, puesto que en todo momento somos Eso ¿por qué deberíamos siempre pensar "yo soy Eso"?, ¿hace falta que pensemos "yo soy un hombre"?.

37

La doctrina de "mientras hay búsqueda hay dualidad y en el logro hay unidad" es falsa. Diez hombres cruzaron un río y querían asegurarse de que todos estaban a salvo. Al contar, cada uno se olvidó de sí mismo y sólo encontró a nueve hombres. Un transeúnte se acercó y les golpeó a todos haciéndoles contar cada golpe. Cuando con empeño cada uno se buscó a sí mismo y se encontró, se percataron de que el décimo hombre siempre estuvo ahí.

Alem: El décimo hombre estuvo siempre presente, no sólo cuando se le encontró, sino también durante la búsqueda.

38

Si creemos que somos los hacedores de las acciones, hay que cosechar su fruto. Pero si indagamos ¿quién soy yo?, ¿quién es el hacedor? y realizamos el Ser, el sentido de "actuar" se pierde y los tres karmas desaparecen. Esta Liberación es definitiva y eterna.

Alem: describo muy breve los tres tipos de karma. El sanchita karma es aquel karma acumulado en el pasado; de este total deriva el agami karma que se resuelve en el futuro y el prarabdha karma que se resuelve en el presente.

39

Los pensamientos de cautiverio y liberación persisten mientras uno cree que está cautivo. Pero cuando se indaga "¿quién soy yo?, ¿quién es el esclavo?" el Ser eterno y libre permanece.  Entonces se marcha la idea de un cautiverio junto con la idea de liberación.

40

Se dice que la liberación final es con forma, sin forma o ambos a la vez. Yo te digo que la Liberación es la extinción del ego que distingue a los tres.







En la imagen adjunta observamos a un penetrante rayo de Sol 

en la montaña sagrada del Arunachala (Tiruvannamalai, India).


Música propuesta para el día de hoy :

Mooji Mala, Tara - Om Namo Bhagavate Vasudevaya

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