La expresión del alma








Date el permiso para recibir

sin exigirte siempre.


Simplemente porque así lo mereces

como maravilloso Ser humano.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Y déjate respirar por

la franca Vida...


En ternura...


En suavidad.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Permite también

cuando se precisa...


La autoconfianza

de ser vulnerable.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


No confundas

mi bien Amado y Amada...


La sinceridad transparente

con una debilidad.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Pues requiere de

una enorme valentía...


Aceptar, afrontar y entregar

aquello que más duele

en tu Corazón.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Date el permiso para

realmente ser amado

y amarte.


Tal cual eres...


Profundamente.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Para así poder también

amar a los demás...


En sabiduría...

y libertad.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Date permiso

para llorar si es necesario.


Para expresar lo que sientes

aunque solo sea en la intimidad...


Pero en voz alta...


Firme.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Escucha la llamada

del universo...


A soltar.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Quéjate mi bello tesoro...

si hace falta

de vez en cuando.


Grita si es necesario.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Date el permiso de fallar,

de equivocarte...


Aunque solo sea

en los momentos

de recogimiento.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Date permiso

para besarte...


Para acariciar por completo

a tu alma.


Y sentirte tal cual Eres.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Muéstrate desnudo...


Cariñoso contigo mismo.


Leal a tu más bella esencia.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Pues en el silencio del corazón

siempre te escucho...


Y siempre estoy ahí.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Pues todos nos necesitamos

en verdad los unos a los otros...


En algún momento.


Yo también te necesito.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Y tu caricia es un rocío

para cada herida.


En ti mismo.


Para mí.


Y para la entera humanidad.


[Minutos de autoescucha en el silencio del corazón]


Te amo.


Siempre uno.


Alem

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