Honra y sobrepasa a tu cuerpo
[Para hoy se recomienda una lectura sin distracciones,
permitiendo así poder sentir, comprobar,
profundizar en el mensaje...
asimilando los códigos multifocales que contiene]
[Se trata de un texto que no pretende
necesariamente ser comprendido por la razón,
sino que invita al hábito de la autoescucha,
al arraigo en la inteligencia de la Luz]
[Una vez quedo pausado...
descubro el silencio tras las palabras...
revelo a la dicha de mi auténtica naturaleza]
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Lo que tú eres en verdad,
el puro Ser,
la ubicua y atemporal Divinidad...
No está limitada a ningún cuerpo
pese a que los incluye a todos.
Tú no eres solo el cuerpo...
Definitivamente.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
El cuerpo físico sin embargo
debe ser cuidado,
él debe ser honrado,
y disfrutado tal cual Es...
Pero sin apegarte más a él.
Sin obsesionarte en él.
Ni identificarte más
solo en él.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Cuando se instala la Fuerza universal
en el cuerpo y en la mente del buscador...
Hay también una intensidad natural,
una luz espontánea...
Que colma las estructuras más densas,
y que impulsa los canales sutiles del organismo.
Reestableciendo sus energías al máximo.
Y agotando de manera igual
sus energías al máximo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
El cuerpo se llena
y se descarga.
El cuerpo se colma
y paradójicamente...
desaparece.
Se vuelve transparente...
a todo lo que recibe.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Este proceso de transmutación celular
forma parte inherente de la Vida,
de la manifestación de lo que Somos en verdad,
y no se puede evitar.
Para unos es quizás más suave,
para otros es mucho más recio...
pero él debe suceder
de alguna manera.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
La oportunidad que tenéis
mediante las aclimataciones
que os ofrezco...
Es la de aligerar
en la medida de lo posible
esta presión subyacente.
Una presión vibratoria
que afecta ahora mismo
al conjunto de la humanidad.
A distintos ritmos en efecto,
y en distintas formas...
Aunque ciertamente afecta
al conjunto de los seres vivos,
en este planeta.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Hoy te comunico
de corazón a corazón que...
Para algunos de vosotros
ha llegado un punto
de inflexión,
un umbral límite
donde las estructuras físicas
entran en una etapa muy delicada...
De salto al vacío.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Mas no creas lo que te digo.
No me sigas por favor
de ningún modo.
Tan solo confirma,
constanta
en ti mismo.
Escucha observante al llamado...
de la Vida suprema.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Este punto de inflexión
no tiene nada de "malo"
y forma parte del mismo proceso
y de regeneración celular
que se vive.
No hay nada que temer.
Pero necesita ser atendido
y ajustado en el momento presente.
En el inmediato Ahora.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Atender este llamado
desde la Paz sencilla...
No es violentar.
Atender desde una mirada libre...
No es agitar tampoco.
Atender desde la quietud inamovible
del Uno inefable...
Es dejarse hacer.
Dejarse obrar diáfano
hacia donde te lleve la Gracia...
Hasta las últimas consecuencias.
Hasta el umbral mismo...
de todo aquello conocido
por la mente limitada.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Tomas consciencia
de los comunicados del cuerpo.
Y los entregas
a la Fuente misma de la existencia.
Los rindes a ella
para que te guíe...
Ella es tu Yo real.
Acoges la atención inmediata
en este Ser ubicuo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
No huyas entonces del cuerpo.
No evites los síntomas ni las agitaciones.
No sentencies a la enfermedad tampoco.
No esquives a lo desagradable
que pueda suceder.
Afronta, vive, respeta a los mensajes
que te trae la carne humana.
Y si ellos son placenteros...
disfrútalos, celébralos desenvuelto.
Acepta la densidad terrenal...
Para luego así
poder soltarla
e integrarla...
Por completo
en ti.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Sin prisas obviamente.
Sin forzar...
Vaciándote de las expectativas,
de las intenciones,
de cualquier control
sobre los tiempos.
Aunque sin pausas también.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Porque cualquier demora al respecto
parece más cómoda en apariencia.
Y sin embargo las consecuencias posteriores
de esta negligencia
desembocan en bloqueos considerables
en el plano terrenal.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
De ahí surge la necesidad
y el ofrecimiento
que os propongo
para aclimatar el cuerpo mente.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
¿Qué sentido tendría esta preparación
si ella fuera para complicarnos la existencia?
Siempre que la Fuente cristalina
de nuestro sabio Corazón
nos guía a un servicio franco.
Y él es realizado desde la humildad,
desde la transparencia
y en la más absoluta sinceridad
con Uno mismo.
¿Cómo puede este servicio
ser perjudicial para quien realmente
lo requiere?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Lo que sí es nocivo para todos,
indudablemente,
son las creencias limitantes
que impone la mente racional...
Cuando ella nos hace pensar
y desconfiar ante situaciones
que jamás sucedieron.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
El mensaje de hoy es para
animarte a dar el
Paso,
cuando así lo sientas
en lo más profundo
de tu sabio Corazón.
Atrévete a dar el Paso.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Una vez ha llegado el momento...
Debes dar el Paso.
Yo te puedo acompañar
cuando sea oportuno...
en el Silencio íntimo.
Sin límites de tiempo
ni espacio.
Te puedo acompañar
cariñosamente...
Hasta la puerta del umbral.
Pero no puedo cruzarla por ti.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Afronta pues todo aquello necesario
en tu camino.
La fruta madura
que no se recoge...
Se pudre en el suelo.
Y no se puede recuperar.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Realiza por lo tanto como
el ajuste del cuerpo mente
no es una tontería superflua
ni una adicción...
Si éste surge de una entrega firme,
de una rendición total
y constante al Corazón Uno,
al sublime Amor universal.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Dicho ajuste debe ser afrontado
mi querida hermana y hermano.
El Amor divino necesita en ocasiones
que los instrumentos de expresión,
el cuerpo y la mente,
estén en óptimas condiciones,
para que así ellos puedan desempeñar
las funciones que tienen asignadas
para la encarnación.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Incluso si tu cometido
se desarrolla en solitario
y apartado de la sociedad,
tu Presencia y vibración es facilitada
bajo ciertas circunstancias...
por el estado del cuerpo mente.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
No obstante,
descubre hoy también como...
La Presencia de la Fuente misma,
nuestra más inmaculada Presencia,
no es concernida por el cuerpo mente
en realidad.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Dicho de otro modo,
mientras estemos encarnados vamos a irradiar
todo lo que vinimos a emitir...
Por mucha resistencia que opongamos
desde la mente que proyecta.
Puesto que la resistencia del individuo
no puede ser eterna...
y para cada instante.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Una vez te relajas.
Una vez cedes al fluir natural del Universo
éste se expresa a través tuyo...
En las más grande de las facilidades.
Con plena suavidad.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
La cuestión primordial aquí es...
¿Cuánto dolor extremo
o cuánto placer extremo
vas a soportar...
desde la personalidad?
Dado que ambos se convierten en lo mismo
llegados al umbral límite.
La conciencia ordinaria
se pierde,
se disipa...
Ante la inmensidad de lo Absoluto.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Tenemos pues unas vías de enfermedad
y de resistencia.
Y otras vías de salud,
de manifestación armoniosa...
para la encarnación.
Todas ellas son válidas.
Todas ellas son perfectas
y se ubican en el justo lugar...
Donde deben estar.
El universo no juzga
jamás a nadie.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
La invitación que te transmito hoy
sin embargo...
Es que no necesitas forzosamente
pasar por tanto dolor.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
El placer y el dolor
forman parte inmanente de la Vida...
Ellos deben ser vividos,
aceptados,
e integrados por entero...
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Pero una vez ya se ha superado
una determinada experiencia...
No hace falta volver a pasar por ella
indefinidamente.
Este es el regalo que te comparto
si lo aceptas.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Acoge la enfermedad,
aprende de ella...
y trasciéndela.
Honra por entero al cuerpo
e igualmente sobrepásalo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
La solución siempre
reside en Uno mismo.
Cuando nos acallamos,
cuando volvemos al Ser infinito,
al dichoso silencio del Corazón.
Permaneciendo tranquilos...
En solitario, en privado.
Incluso mediante el aislamiento.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Ahora bien...
Una vez has reconocido efectivamente
lo que Eres,
permite asimismo ser asistido
por el "otro" que eres tú...
Cuando surge el momento adecuado.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Déjate amar por
aquellos compañeros y compañeras
que te traen la Paz limpia al Corazón.
Por aquellos que son la prueba viviente
de lo que profesan,
los que te hacen resonar...
Los que te devuelven
a la Vida genuina.
Por la calidad de su vibración...
que acompaña a sus actos.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Hoy en día resulta imprescindible
encontrar ese justo equilibrio,
tan necesario...
Entre la soledad pacífica
y una compañía sana.
Porque ambos nos fortalecen
y recuperan de las tensiones acumuladas.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Si conectas conmigo
y con mi equipo.
Si hay algo noble que sientes
de proponernos.
Si hay una inquietud íntegra
en tu más hondo sentir...
Escríbenos para conocernos.
Te queremos conocer
nosotros también a ti.
Ya sea en público,
o en privado.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Déjate guiar,
déjate conducir
por la valentía de tu sabio Corazón...
Y abandona el esconderte
en la comodidad insensata
de tu sillón.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
El espíritu de la Pureza,
de la Verdad inmaculada...
te lleva a descansar,
a recogerte en solitario.
O bien según se precisa
te alienta a compartir,
a sentirnos mútuamente,
a oler nuestra alma bendita.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Pero no vengas solo a pedir,
a únicamente solicitar...
Mi bien amado y amada.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Hoy una vez más te repito,
incansablemente...
Que la necesaria aclimatación
del cuerpo mente...
tiene que ser atravesada.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Cuando el fruto del árbol
está maduro.
Cuando el fruto cae al suelo...
por sí mismo.
Debe ser recogido
para no estropearse.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Este Milagro de la cosecha comienza
cuando nos abrimos por completo
a dar y a recibir...
De corazón a corazón.
¿Qué sentido tendría reunirnos
en un cara a cara...
si no somos capaces
de consagrar
a nuestras conciencias?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
No hay por lo tanto "mi grupo"
y "tu grupo".
No existe tal distancia...
para la mente unificada.
Solo hay un grupo primigenio
que abraza a todos.
Y éste es universal.
El Uno indivisible.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Autoindaga primero
para ello...
En ti mismo.
En completa serenidad.
Desde la sólida quietud
del Espíritu libre.
Desde la firme Gracia...
en la Verdad ulterior.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Investiga en ti mismo primero...
Acerca de tu más auténtica naturaleza.
¿Quién soy yo en esencia?
Pregúntate en consumada humildad.
¿Qué estoy dispuesto a dar
y sobre todo a darme...
a mí mismo y al universo?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Bienvenido a casa
mi bella dama y caballero
de la Eternidad.
Mi osado amante silencioso.
Mi rocío de hermosura y fulgor.
Recibe este agua del cáliz...
De resurrección.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Ya sea que me aprecies
o quizás me ignores...
Mi manantial inagotable
siempre reside
en el centro de tu Brío.
Alem
NOTA LEGAL
El presente blog no pretende sustituir ningún tratamiento médico ni psicológico.
El lector asume la total responsabilidad por el uso e interpretación del contenido.


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