Honra y sobrepasa a tu cuerpo (parte II)
[En la primera parte, nos enfocamos en la importancia de vivir la densidad terrenal, de
adentrarnos en la materia y disfrutar de nuestro cuerpo físico sin tapujos.
Hoy, para esta segunda parte, ahondamos de un modo
práctico en la trascendencia del cuerpo mente.
¿Cómo sobrepaso desde la sencillez el apego al cuerpo y
a sus sentidos?
Tanto el apego al cuerpo mente como el apego al espíritu,
ellos son los responsables principales de las numerosas enfermedades que se viven
actualmente]
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
El enfoque de la entrada de hoy consiste en reunir las
distintas pautas que hemos introducido en los últimos meses, según las
necesidades del buscador.
Para la plena integración del cuerpo mente y su
posterior trascendencia observamos dos movimientos a tener en cuenta, dos
tendencias básicas.
La primera tendencia es el apego al cuerpo mente.
En estos casos conviene observar desde la Presencia en la vida cotidiana. También
nos ayuda en gran medida las relajaciones continuas diarias de autoescucha.
Accediendo a los anteriores enlaces dispones de las
pautas fundamentales a seguir. Ellas no son reglas fijas, ellas tan solo se
ofrecen como una referencia inicial, como un punto de partida para que luego
cada uno lo adapte a su forma natural de Ser y de vivir.
Para profundizar aún más tenemos varias entradas muy
útiles:
Observo los pensamientos desde la quietud interna
y
La extinción de los hábitos de pensamiento.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
La segunda tendencia es el apego al espíritu, cuando el
buscador huye sin darse cuenta de la materia.
Este movimiento es muy habitual en los círculos místicos
donde se infravalora la importancia que tiene el cuerpo mente.
Aquí hace falta recordar que todos los planos de la
existencia son sagrados, desde el más denso hasta el más sutil.
Mientras evitemos o despreciemos a cualquier parte del
Todo no podemos encontrar la Paz genuina, la auténtica e inmutable Paz del
Corazón eterno.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
En estos casos conviene prestar atención a los
comunicados del cuerpo mente: ¿qué nos transmite la materia?, ¿qué aspectos de la vida terrenal deben ser en verdad atendidos y son omitidos?.
Acogemos la atención inmediata en el Ser y nos dejamos
conducir por este sabio Corazón.
Permanecemos conscientes del Aquí y Ahora, escuchando
tranquilos y en sincero discernimiento a la inteligencia de la Luz.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
En numerosas ocasiones sucede que no vivimos plenamente
el Aquí y Ahora. Es como si viéramos una película, pero avanzando a ritmo
rápido, sin realmente escuchar ni percibir lo que ella nos ofrece.
¿Estamos saboreando profundamente a la manifestación en
el conjunto de sus ámbitos?
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Esta experiencia parcial y sesgada de la materia no nos
permite entonces elevarnos a la plenitud del Uno infinito, del Amor divino que
realmente somos, puesto que todavía hay porciones de la manifestación que no
hemos integrado por completo.
Es como si nos estuviéramos burlando de la existencia,
como si nos mofáramos de la enseñanza que ella nos ofrece...
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Nosotros no podemos en efecto rebasar la ilusión del
mundo desdeñando y menospreciando a la experiencia terrenal.
Algunas entradas que nos pueden apoyar:
Bajo la mente al Corazón sentido
y
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Una vez comprobamos honestamente que hemos integrado a
ambas polaridades, el movimiento ascendente y el movimiento descendente, estamos
listos para atravesar la respiración interna.
Recordemos hoy de nuevo, recordemos de todos modos que
ningún ejercicio nos lleva en verdad al Ser.
Nosotros ya somos el Ser, la Vida ubicua y suprema, en
este preciso instante.
No hay por lo tanto nada que "hacer" en ese
sentido salvo permanecer tranquilos y receptivos.
No hay tampoco ninguna estrategia específica, ningún
camino prefijado para la realización de lo que somos.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Únicamente estamos preparando, aclimatando el cuerpo mente para que se instale por entero esta
Fuerza cósmica en nosotros.
Nos quedamos pues vacíos de pretensiones...
Nos presentamos desnudos, sencillos, humildes... ante la
Vida perenne.
Nos volvemos a la Divina Madre y Padre, a la Fuente real
que todos nosotros ya somos de hecho.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Y no te preocupes ahora mismo tanto sobre tus misiones,
sobre tu propósito de Vida, sobre tus objetivos a seguir...
Apárcalos por un momento. No te estoy diciendo que los
escondas, no estoy diciendo que no sean relevantes para la vida encarnada.
Tan solo te invito a que los sueltes por un momento...
déjalos fluir... desapegadamente.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Todo esto surgirá más adelante, cuando sea necesario, de
un modo extremadamente fácil y espontáneo si te rindes de lleno al Uno supremo.
Es obvio que si estamos encarnados es porque todavía
tiene una utilidad nuestra Presencia
en este mundo, ¿verdad?.
Si no fuera el caso entonces el cuerpo mente cesa y
muere para este plano de la creación... una vez ha llegado a su cumplimiento.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Pero primero apunta al Ser, vacíate en él, date a él,
ríndete a él con fervor, conviértete en su amante perpetuo.
Y el resto seguirá, muy naturalmente...
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Deseo que esta entrada práctica de hoy te sea de gran
utilidad.
Recuerda que siempre puedes acudir a mí en el Silencio íntimo...
Invoca directo a la Fuente misma de la existencia.
Ríndete a este Corazón infinito, agradeciendo lo que ya
Eres, lo que ya tienes, la perfecta Abundancia del universo en ti.
Te amo sin límites,
Alem
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