La mente sumergida en el Silencio del Corazón
¿Cómo puede la mente egocéntrica,
la mente que todavía proyecta...
manifestar lo que sea
para cualquier circunstancia?
Esto solo es posible
cuando la mente se sumerge
en el Silencio del Corazón
y permanece tranquila.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Cuando ella escucha humilde y
acoge a la Inteligencia del Silencio.
Entonces, desde este Amor divino,
desde este Vacío regio...
fluye la genuina Abundancia.
El Milagro de lo que Es
para todo tiempo,
para todo espacio...
Más allá de las ideas preconcebidas,
de las creencias individuales,
de los aprendizajes acumulados,
de las múltiples proyecciones adquiridas...
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
¿Quién soy yo en verdad?
¿Quién es el real hacedor?
Hoy distingo claramente cuando manifiesto
desde una voluntad personal, sesgada...
o desde una Voluntad pura e imparcial.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
La Voluntad pura emerge...
Cuando estoy libre de conceptos,
de pretensiones...
Para que luego ellos puedan conjugarse
en total libertad.
Cuando me quedo en Paz, sereno.
Cuando me inclino ante la Vida suprema
para que ella disponga lo mejor
para cada momento.
Y de esta no intención
surge el propósito adecuado y
la acción transparente.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Cuando me rindo a lo que Es...
Todo aquello necesario
se concreta fácilmente.
Más allá del bien y del mal,
de lo correcto y de lo incorrecto.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Cumplo con mi parte
en tanto que Ser humano al
agradecer sinceramente
la Divinidad que Soy.
Al celebrarlo,
al confiar en el Universo,
al fundirme en todo
y en todos...
Ante el mismo Uno supremo.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Me arrodillo ante él.
Desaparezco en él.
Soy esta Gracia imparable,
donde todo es posible...
Cuando incluyo y sobrepaso
a la mente dual.
Y solo cuando sobrepaso
a la mente dual.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
¿Quién se apega a
tal o cual cosa,
invariablemente...
sino la mente egocéntrica?
Contemplo sosegado, silente...
al observador de la persona.
[Minutos de autoescucha en el Silencio del Corazón]
Me pierdo en la Gracia
del Maestro Silencio.
Alem
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