La autenticidad de lo que somos





[En los tiempos actuales, todos los seres humanos están sometidos a grandes presiones.

Tenemos algunos compañeros y compañeras al margen del abismo. Ya no pueden soportarlo más...

Aquí hay un bálsamo... que te cuida, que te acompaña... cuando te abres a rendirte.

Lo que prácticamente todos los días se comparte no es para estar de acuerdo o en contra de lo propuesto.

Los caminos del Señor son múltiples, variados. Todos ellos profundamente válidos y respetables.

Lo que se comparte de Corazón a Corazón nos invita siempre a acoger este campo de Consciencia impersonal que nos devuelve a la Fuente misma, que nos funde en ella...

Permitiéndonos así adaptar el cuerpo mente, mediante plena Fuerza absoluta, ante los retos que se presentan.

Por eso se formula hoy la pregunta inevitable:

¿Estás listo para experimentar lo que no puede ser vivido?

¿Has soltado todo... para que así Gloria ocupe todo el espacio?

En el siguiente ejercicio autoindagamos sobre la autenticidad de reconocerse.

Sólo para aquellos dispuestos a no comprender más, a no saber, a no ser nada conocido]

 

[Se propone una lectura tranquila, vivencial, sentida]

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

El Ser no se puede copiar...

imitando a un modelo.

 

¿Cómo vas a repetir

aquello que no se limita

a ningún contenido?

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Se pueden usar a las mismas palabras,

se pueden difundir a similares expresiones...

se puede mostrar a una determinada actitud.

 

Pero ¿cómo simulas a la no vibración?

 

¿Cómo se reproduce lo intocable?

 

¿Cómo se finge un vacío pleno de Dicha?

 

¿Hacia dónde apunta lo que se ofrece?

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Lo que tú eres,

lo que todos nosotros somos...

no es una teoría bonita.

 

Desde la autenticidad del puro Ser...

 

Reconozco y realizo a lo que soy,

en su totalidad.

 

¿Quién soy yo en Esencia?

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Cuando me atrevo.

 

No solo mediante los pensamientos,

sino también adentrándome profundo...

en la autoexperiencia.

 

Experimentando aquello

que no puede ser vivido,

de ninguna manera.

 

En una deliciosa ráfaga...

sin retorno.

 

[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]

 

Me vuelvo a esa

Firmeza pacífica, universal...

que todo lo envuelve.

 

Nuestra Belleza y

Amor sin límites.

 

¿Me quieres recibir tesoro mío?

 

Del Corazón Uno al Corazón Uno

Comentarios