Rendirse por completo al Amor divino
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Nos rendimos por completo al Amor divino...
entrego el cuerpo mente a la paz de Ser,
me quedo tranquilo,
me amo sinceramente.
Me dejo respirar sin reservas...
y permito asimismo detener
toda respiración,
cuando surge de este modo...
naturalmente.
Y desde esta franca espontaneidad...
me respiro y me muero
para cada momento...
en el Ser inmortal.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Acallando la mirada,
reposando la intención...
me desnudo en recogimiento
ante la Fuente inmanente
que siempre soy
y siempre he sido.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Me dejo morir en las proyecciones...
en los miedos,
en las suposiciones y creencias,
rindo toda entrega...
despojando así a la personalidad egocéntrica
y a cualquier pretensión.
[Minutos de autoescucha en el silencio del Corazón]
Me quedo humilde en este vacío pleno...
de entera Gracia y resurrección.
De absoluta existencia,
más allá de la aparente vida
y muerte terrenales.
Me ofrezco oh señor!
sencillo, puro, humilde...
en el eterno regazo que nos funde.
Para siempre,
Alem

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